No descansó el gobierno durante enero para conseguir la votación del proyecto que parece interesarle más para 2006: la polémica reforma al Consejo de la Magistratura que le garantizará el nombramiento y la remoción de jueces. Ya cuentan con radicales díscolos y más de la mitad del devaluado duhaldismo. Ayer el oficialismo quedó al borde de reunir los 129 votos que necesita con la adhesión de los diputados cordobeses del Frente Nuevo que responden a Luis Juez. El intendente de Córdoba, aliado de Kirchner, reveló que sus cinco legisladores podrán votar «a conciencia» y no en bloque, dejándolos así librados a las presiones y negociaciones del oficialismo.
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