Presupuesto 2022: Guzmán avaló metas pero reconoció lupa sobre inflación (oposición dará quorum)

Política

El funcionario además descartó un salto devaluatorio. Los principales interbloques pidieron una semana más de discusión en la Cámara baja. Se busca aprobación este mismo jueves para que Senado sancione antes que termine diciembre, situación que podría darse incluso previo a la Navidad.

Con una presentación sin sobresaltos sobre el escenario para el corto y mediano plazo de la macroeconomía, y sin entrar en debates fuertes con la oposición, el ministro de Economía, Martín Guzmán, ratificó ayer las principales variables del Presupuesto 2022 en la comisión de Hacienda de Diputados. Dos cuestiones que resaltó el funcionario: la preocupación sobre la inflación y la negación de un salto devaluatorio.

La ley de gastos 2022 prevé un crecimiento del 4% del PBI, una inflación del 33% -una de las principales críticas del antikirchnerismo- y un dólar a $131,1. Por otra parte, no contempla el pago de vencimientos de capital al Fondo Monetario Internacional (FMI). Además, la iniciativa incluye asistencias varias vía emisión y una reducción de subsidios, aunque seguirán en miles de millones.

El objetivo del oficialismo es aprobar el proyecto este mismo jueves en la Cámara baja. Para ello, la comisión que comanda Carlos Heller recibirá hoy a otros tres ministros e intentará dictaminar mañana la iniciativa. Para la sesión, el Frente de Todos ya descuenta el acompañamiento de aliados habituales -no modificó mucho la renovación legislativa- para el voto positivo del Presupuesto.

Ante un eventual bloqueo opositor, el principal interbloque antikirchnerista, Juntos por el Cambio, ratificó -como adelantó Ámbito el viernes pasado- que dará quorum y habilitará el debate en el recinto. De esta manera, comenzaron a desactivarse los anuncios de una prórroga del Presupuesto vigente realizadas por voceros extraoficiales durante el último fin de semana.

Durante su disertación inicial, Guzmán aseguró que el objetivo del Gobierno es “dar continuidad a la visión de propiciar una doble recuperación de la crisis de 2018 y la sanitaria de marzo de 2020”, para que el crecimiento actual en pleno de desarrollo “se pueda sostener por plazos más largos”.

Sobre la situación vigente, destacó el aumento del empleo registrado; un ordenamiento de cuentas fiscales “virtuoso”; el “fortalecimiento del mercado de deuda en pesos, que estaba muy dañado”; y la sólida suba “exportaciones para sostener el proceso y no caer en situación de crisis de balanzas de pagos”.

Con respecto a la inflación actual y proyectada, explicó que la suba de precios internacionales, el cambio de patrones de demanda, la presión sobre precios de las materias primas y otros factores corrieron los números presentados en septiembre pasado. No obstante, apuntó a un acuerdo de precios en enero y las negociaciones con el FMI para coordinar acciones que puedan “disminuir el rol de expectativas” que juegan en el proceso inflacionario. Y agregó como clave la necesidad de “apostar a fortalecer la moneda”.

Por otra parte, el ministro manifestó que la gestión de Alberto Fernández trabaja con el FMI para “lograr las mejores condiciones posibles y el mayor apoyo para estar lo más fuerte posible”, ya que “no hay manera de poder considerar que la Argentina puede tener capacidad de amortizar en los plazos acordados” durante el Gobierno de Mauricio Macri.

Desde la oposición se sugirió al Frente de Todos extender la discusión una semana más -la ley de gastos estuvo sin discutirse durante tres meses, desde su envío a la Cámara baja- sin perjudicar la agenda del Senado para con el Presupuesto 2022, aunque Heller dio a entender que la decisión estaba tomada y que el plan de aprobar el proyecto este mismo jueves sigue en pie.

Diez fueron los objetivos trazados por Guzmán:

Apuntalar la recuperación económica.

Fortalecer la recuperación del poder adquisitivo.

Promover la equidad de oportunidades con eje en la reducción de brechas de género.

Mejorar la infraestructura y la logística para favorecer la inclusión social, digital y la competitividad de sectores clave, incluyendo la que genera divisas.

Mejorar la situación habitacional.

Promover el desarrollo científico y tecnológico y fortalecer el sistema educativo, generador de oportunidades.

Fortalecer el sistema de salud.

Profundizar la política crediticia para el desarrollo productivo.

Favorecer la transición productiva con criterio de sustentabilidad ambiental.

Profundizar el proceso de estabilización macroeconómica.

Tarifas

Uno de los presentes fue el secretario de Energía, el cristinista Darío Martínez, quien sostuvo que “para avanzar en la reducción de los subsidios se está desarrollando esta herramienta de segmentación, para la cual ya hemos relevado el 80% de datos, que implica a unos 16 millones de usuarios”. En esa línea, informó que se tomó “la decisión de eliminar subsidios a grandes usuarios, ya que, entre otras cosas, había un reclamo por desigualdades entre diferentes actores, ya que algunos tenían beneficios y otros no”.

Críticas

“El año pasado nos dijo que la inflación iba a ser del 29%, y está arriba del 50% interanual. ¿Por qué no podemos utilizar otros parámetros para determinar las proyecciones en el presupuesto? Y, ¿por qué le debemos creer esta vez?”, disparó el radical de Evolución -separado del espacio “oficial” de la UCR- Alejandro Cacace.

Desde la bancada de Mario Negri, Hugo Romero indicó, en relación con el transporte, que la iniciativa “va a profundizar la gran distorsión que hay con respecto al costo que pagan los usuarios del interior con respecto a los usuarios de la región metropolitana”.

En tanto, el macrista y vice de la comisión, Luciano Laspina dejó claro que “es difícil que pensar en un escenario de crecimiento y estabilidad”. Junto al también opositor Ricardo López Murphy coincidieron en denostar el congelamiento de tarifas, la emisión sin control y la brecha cambiaria. En resumen, sembraron un panorama que no sólo ocurre en la economía, sino también en la visión política de Alberto Fernández y Cristina de Kirchner: de incertidumbre.

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