Previsible: admiten que no habría freno a papeleras
El equipo argentino que representará desde esta semana al país ante la Corte de La Haya, en el inicio del juicio contra Uruguay por las papeleras, sabe desde hace tiempo que será muy difícil que ese tribunal ordene la suspensión de las obras. No existe antecedente de una causa similar a la denuncia argentina y eso complica los pronósticos. Ayer, Daniel Sabsay, asesor de esos abogados, lo reconoció. Para el gobierno es una realidad dura de sostener ante los asambleístas que frenaron los cortes en los puentes por la instancia de debate en La Haya. Sin esa suspensión de obras que se publicitó como solución, la estrategia de llevar la causa a la Corte pierde efecto. Ese juicio puede demorar años -también se reconoció ayer-, y para ese momento las plantas ya estarán funcionando a plena potencia.
-
El Gobierno acelera a 2027 con el riesgo de que se corra el eje de la grieta: de "anti K" a "anti Milei"
-
Sergio Berni no descarta ser candidato a gobernador: "Voy a estar donde el proyecto me necesite"
La afirmación de Sabsay llegó tres días antes que se inicien en La Haya las audiencias donde los representantes de la Argentina y Uruguay tendrán espacio para expresar sus posiciones y responderse, y será el momento en el que el tribunal debería definir si acepta o no la medida cautelar para mediados de julio. A partir de allí comenzará todo.
El juicio y el análisis de la cuestión de fondo -es decir, la denuncia argentina por presuntos incumplimientos de Uruguay al Estatuto del Río Uruguay- podrían demorarse durante varios años -«La Haya no tiene plazos preestablecidos para tomar sus decisiones», dijo ayer Sabsay-. Y por eso la medida cautelar, es decir, el pedido de La Haya para que se suspenda la construcción de las pasteras, es tanto o más importante que la causa en sí misma. Si la Corte Internacional se toma un plazo superior a tres años, deberá luego la Argentina aplicar la decisión que emita ese tribunal con las plantas produciendo a pleno.



Dejá tu comentario