18 de diciembre 2007 - 00:00

Prometió Cristina no intervenir en las internas gremiales, pero ayer jugó de nuevo contra Hugo Moyano

Sin irritar a una parte del sindicalismo en su discurso, pero a conciencia de que afectaba a Hugo Moyano (a quien no invitaron al ágape), Cristina de Kirchner se embanderó ayer con un gremialista de la vieja guardia (Gerardo Martínez, Construcción), el "media cuchara" elegido por la dama (como al controvertido gremio familiar de los porteros, los Santa María) para que adornara con escasa movilización su jura de Presidente en la Plaza de Mayo. Ese día, ella advirtió que no intervendría en internas gremiales: el acto de ayer parece indicar lo contrario o, en todo caso, es una represalia al pronunciamiento del jefe de la CGT, cuando advirtió que -si fuera necesario- se pasaría "a la vereda de enfrente". Están a punto de caramelo para una negociación típicamente kirchnerista, ya concluidas las amenazas. Pero el Ejecutivo y Moyano caminan por el filo.

El titular dela UOCRA,GerardoMartínez, leentregó aCristina deKirchner unapala dealbañil, perode oro, en elacto sindicaldesarrolladoen Mar delPlata.
El titular de la UOCRA, Gerardo Martínez, le entregó a Cristina de Kirchner una pala de albañil, pero de oro, en el acto sindical desarrollado en Mar del Plata.
Pendular, Cristina de Kirchner salió ayer en Mar del Plata a defender la organización de los sindicatos, justo una semana después de su discurso de asunción ante el Congreso cuando había cargado contra las internas gremiales. La Presidente se mostró junto a su esposo Néstor Kirchner y al titular de la UOCRA, Gerardo Martínez, uno de los principales adversarios de Hugo Moyano en la interna de la CGT.

«No tengamos miedo de la organización de quienes trabajan, al contrario», arengó esta vez la Presidente. La ex primera dama midió quirúrgicamente sus palabras como para no herir susceptibilidades camioneras pero, en su discurso, hubo un guiño tácito a los caciques gremiales que se oponen a la conducción de Moyano.

Al referirse a la construcción como rama de la actividad económica nacional, la jefe de Estado priorizó a la UOCRA como «un eje para diseñar y proyectar políticas». Además reivindicó una vez más «este modelo de crecimiento interior, reindustrialización y participación del Estado en la obra pública», retórica a la que también apela el antimoyanista Luis Barrionuevo cuando advierte que el sucesor del jefe de la CGT deberá provenir de un gremio vinculado a la industria y no a los servicios, como es el de camioneros.

«Ese presidente que está allá se los planteó a los argentinos: nadie hará por nosotros lo que nosotros no pudimos hacer», arengó la Kirchner entrante mirando a su Kirchner saliente. Más allá del trato protocolar, en la apertura del hotel Dorá de la UOCRA en Mar del Plata quedó en claro la vigencia del cogobierno marital que implementa el kirchnerismo en el país.

  • Sin palabras

    «En las sociedades donde hay una fuertes organizaciones empresariales y sindicales es donde más grado de desarrollo económico se alcanza», siguió Cristina de Kirchner, custodiada por su marido, por el gobernador bonaerense, Daniel Scioli; el ministro de Trabajo, Carlos Tomada; el secretario de Obras Públicas, José López; el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde y el intendente de Mar del Plata, Gustavo Pulti. El palco gremial lo integraron los antimoyanistas Antonio Caló (UOM) y Andrés Rodríguez (UPCN), y José Luis Lingieri (Obras Sanitarias).

    Ni una palabra acerca del maletín de Antonini Wilson ni sobre los tres muertos que ya acumula la interna sindical por la conducción de la CGT y el tráfico de afiliados para entretener a los centenares de cascos amarillos que se reunieron en el primer piso del hotel marplatense. «Es en esta presencia del trabajo organizado que se vislumbra que hay un nuevo país», arengó la Presidente en medio de banderas con la leyenda «Martínez conducción».

    El jefe de la UOCRA y el estatal Rodríguez se enmarcan dentro de la línea de moderados opositores a Moyano bendecidos por Alberto Fernández. El gastronómico Barrionuevo y Oscar Lescano (Luz y Fuerza, «Gordos») completan el paisaje de la interna sindical y del gabinete que tiene a Julio De Vido como pilar clave de la continuidad del camionero. De acuerdo con el perfil «productivista» que dice impulsar la ex senadora bonaerense y santacruceña para el país, el metalúrgico Caló también aparece anotado en la carrera 2008 para la conducción de la central obrera.

  • Apoyo

    Scioli fue el encargado de abrir el acto y coincidió con la Presidente en su tácito apoyo a la rama sindical vinculada a la producción y no a los servicios. El ex vicepresidente destacóque «la construcción es la madre de todas las industrias» y aseguró que Mar del Plata es «el buque insignia del turismo».

    Pero la jefe del Ejecutivo nacional -hace una semana había advertido ante la Asamblea Legislativa que no se transformaría en «gendarme de los intereses de los empresarios»pareció recapacitar ayer cerca del mar: «Muchas veces nos han metido en la cabeza que, tal vez, si no tuvieran tanta fuerza, tanta representación los trabajadores, las cosas podrían ser más fáciles para los empresarios. Quiero decirlesque esto no es así. Podemos demostrar casi científicamente que es en las sociedades donde hay fuertes organizaciones empresariales y fuertes organizaciones sindicales donde mayor grado de desarrollo económico y social se alcanza. No tengan miedo de eso».

    Antes del acto, Martínez se había autoexcluido de la pelea para reemplazar a Moyano el año próximo, pero dejó abierta la sucesión en la CGT al asegurar que otros dirigentes « tienen derecho» a presentarse para competir contra el líder camionero.
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