Prometió Cristina no intervenir en las internas gremiales, pero ayer jugó de nuevo contra Hugo Moyano
Sin irritar a una parte del sindicalismo en su discurso, pero a conciencia de que afectaba a Hugo Moyano (a quien no invitaron al ágape), Cristina de Kirchner se embanderó ayer con un gremialista de la vieja guardia (Gerardo Martínez, Construcción), el "media cuchara" elegido por la dama (como al controvertido gremio familiar de los porteros, los Santa María) para que adornara con escasa movilización su jura de Presidente en la Plaza de Mayo. Ese día, ella advirtió que no intervendría en internas gremiales: el acto de ayer parece indicar lo contrario o, en todo caso, es una represalia al pronunciamiento del jefe de la CGT, cuando advirtió que -si fuera necesario- se pasaría "a la vereda de enfrente". Están a punto de caramelo para una negociación típicamente kirchnerista, ya concluidas las amenazas. Pero el Ejecutivo y Moyano caminan por el filo.
-
El Gobierno acelera a 2027 con el riesgo de que se corra el eje de la grieta: de "anti K" a "anti Milei"
-
Sergio Berni no descarta ser candidato a gobernador: "Voy a estar donde el proyecto me necesite"
El titular de
la UOCRA,
Gerardo
Martínez, le
entregó a
Cristina de
Kirchner una
pala de
albañil, pero
de oro, en el
acto sindical
desarrollado
en Mar del
Plata.
Ni una palabra acerca del maletín de Antonini Wilson ni sobre los tres muertos que ya acumula la interna sindical por la conducción de la CGT y el tráfico de afiliados para entretener a los centenares de cascos amarillos que se reunieron en el primer piso del hotel marplatense. «Es en esta presencia del trabajo organizado que se vislumbra que hay un nuevo país», arengó la Presidente en medio de banderas con la leyenda «Martínez conducción».
El jefe de la UOCRA y el estatal Rodríguez se enmarcan dentro de la línea de moderados opositores a Moyano bendecidos por Alberto Fernández. El gastronómico Barrionuevo y Oscar Lescano (Luz y Fuerza, «Gordos») completan el paisaje de la interna sindical y del gabinete que tiene a Julio De Vido como pilar clave de la continuidad del camionero. De acuerdo con el perfil «productivista» que dice impulsar la ex senadora bonaerense y santacruceña para el país, el metalúrgico Caló también aparece anotado en la carrera 2008 para la conducción de la central obrera.
Scioli fue el encargado de abrir el acto y coincidió con la Presidente en su tácito apoyo a la rama sindical vinculada a la producción y no a los servicios. El ex vicepresidente destacóque «la construcción es la madre de todas las industrias» y aseguró que Mar del Plata es «el buque insignia del turismo».
Pero la jefe del Ejecutivo nacional -hace una semana había advertido ante la Asamblea Legislativa que no se transformaría en «gendarme de los intereses de los empresarios»pareció recapacitar ayer cerca del mar: «Muchas veces nos han metido en la cabeza que, tal vez, si no tuvieran tanta fuerza, tanta representación los trabajadores, las cosas podrían ser más fáciles para los empresarios. Quiero decirlesque esto no es así. Podemos demostrar casi científicamente que es en las sociedades donde hay fuertes organizaciones empresariales y fuertes organizaciones sindicales donde mayor grado de desarrollo económico y social se alcanza. No tengan miedo de eso».
Antes del acto, Martínez se había autoexcluido de la pelea para reemplazar a Moyano el año próximo, pero dejó abierta la sucesión en la CGT al asegurar que otros dirigentes « tienen derecho» a presentarse para competir contra el líder camionero.



Dejá tu comentario