ón entre la cantidad de productos obtenidos y los recursos empleados. Es un indicador de eficiencia. También puede medirse en función del tiempo, ya que mientras menos tiempo se emplee en obtener un producto, el sistema es más productivo. Los factores que influyen en la productividad involucran (a) la organización del trabajo y del personal, (b) el capital, (c) cuestiones técnicas y (d) cuestiones externas. La "productividad laboral" es el indicador de eficiencia que se obtiene de la relación entre el producto y la cantidad recursos humanos invertidos, es decir, las horas de trabajo necesarias.
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Productividad no es sinónimo de competitividad. Una empresa será más competitiva si logra producir más a menor costo, para lo cual necesita altos niveles de productividad, eficiencia y calidad, todo lo cual se traduce en una elevada rentabilidad por unidad de producto. Hay otros factores que pueden incidir, como la innovación y la diferenciación del producto.
Una mejora en la productividad laboral debe considerar:
Entorno laboral y siniestralidad: Mucho se ha avanzado en mejoras en las condiciones de seguridad e higiene, pero debe avanzarse más. Las empresas y gremios deben dar mayor apoyo. Las cámaras empresariales podrían proveer servicios de seguridad e higiene a pymes. Se deben crear Comités Mixtos de Higiene y Seguridad, con delegados capacitados en prevención. En la provincia de Buenos Aires y en Santa Fe son obligatorios, pero no en todas las jurisdicciones. Los planes de mejoramiento se deben cumplir, y la autoridad administrativa (tanto local como SRT) debe sancionar. Un capítulo aparte es el marco legal que regula la cobertura de los siniestros (LRT), que ha estado mucho tiempo con prestaciones económicas atrasadas, con enfermedades no cubiertas, con un alto incentivo hacia el litigio. Ha sido un tema de alta conflictividad, y el Poder Legislativo ha demorado demasiado en dar soluciones.
Tiempos de trabajo: Cuando los ritmos productivos son materia de conflictividad, deben resolverse en una instancia técnica de arbitraje. Muchos gremios se rehúsan a negociar la jornada de trabajo, convirtiendo en rígido el esquema de producción, con las consiguientes crisis que terminan en suspensiones y despidos.
Motivación y formación: Un equipo que trabaje en un buen entorno y sea adecuadamente remunerado, será más productivo. Debe estar formado y motivado. Pocos son quienes tienen presente la Ley 24.576, que incorporó esta temática a la Ley de Contrato de Trabajo, que exige a las empresas implementar acciones de formación profesional con la participación de los trabajadores y asistencia del Estado. Son pocos los gremios que se preocupan por este tema, siendo que tienen derecho a exigir información sobre la evolución de la empresa, sobre innovaciones tecnológicas y organizativas y toda otra que tenga relación con la planificación de acciones de formación y capacitación profesional, y reclamar la implementación de acciones de formación profesional para la mejor adecuación del personal al nuevo sistema. Son pocos los convenios colectivos que contemplan la posibilidad de que trabajadores tomen cursos de capacitación.
Ausentismo y puntualidad: Hay un alto índice. Hay médicos inescrupulosos, dispuestos a prescribir un diagnóstico inexistente o reposo sin justificación. Las ausencias por cuestiones de salud mental se han convertido en habituales. Sin embargo, ni la legislación ni la negociación colectiva han dado soluciones. En San Juan existe un Servicio de Junta Médica oficial, que arbitra en estos conflictos médicos.
Para que la fuerza laboral sea más productiva, la sociedad debe acompañar. Esto incluye cambios en lo normativo, en las relaciones laborales y en lo judicial. Una vez fijadas las reglas de trabajo, quien no cumple debe ser sancionado, tanto empresas como trabajador.
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