22 de mayo 2007 - 00:00

Rara denuncia de contaminación

Las autoridades uruguayas temen que algunos grupos de vecinos argentinos que se oponen a la planta de celulosa de la finlandesa Botnia contaminen a propósito el río Uruguay para responsabilizar a la empresa. Desde la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) manejan la hipótesis de un «atentado de parte de los ambientalistas de Gualeguaychú contra el ecosistema del río Uruguay», afirmó ayer el diario «Plan B», citando fuentes de esa dirección.

El diario recuerda declaraciones del presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, y del ministro de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Mariano Arana, según las cuales la planta de Botnia «se cerrará» si se comprueba que es contaminante. Las obras de la planta están avanzadas en mas de 90%, y según el cronograma de la empresa, comenzará a producir celulosa entre setiembre y octubre.

Las autoridades argentinas y grupos de vecinos de la provincia de Entre Ríos se oponen a la construcción de la planta con el argumento de que causará daños al medio ambiente de la zona, lo que es rechazadopor las autoridades uruguayas y de la empresa.

Las fuentes de la Dinama señalaron que «con la simple operación de tirar 20 bolsas de fertilizantes en la cuenca del río Uruguay» sería suficiente para que el control de las aguas dispuesto por las autoridades uruguayas «detecte un alto grado de contaminación». Asimismo, dispuso que diez kilómetros río arriba y diez kilómetros río abajo de donde se construye la planta de Botnia se realicen tomas de muestras de agua en 16 puntos diferentes, para controlar los niveles de contaminación.

  • Acciones «secretas»

  • El pasado jueves, la Asamblea Ambiental de la ciudad argentina de Gualeguaychú aprobó por mayoría que algunos de sus integrantes realicen acciones « secretas» contra la planta de celulosa de Botnia. A partir de esa resolución, las autoridades uruguayas decidieron incrementar las medidas de seguridad en torno al río Uruguay, a cargo de la Prefectura Nacional Naval, y en las proximidades de la planta, a cargo de la Policía.

    Ayer se cumplieron seis meses del bloqueo que realizan grupos de vecinos de Entre Ríos en puente que une Gualeguaychú con Fray Bentos, como forma de protestar por la obra de Botnia.

    La planta de celulosa, que se construye en Fray Bentos, a orillas del río Uruguay, límite natural entre ambos países, supone la mayor inversión en la historia de Uruguay con u$s 1.200 millones.

    Durante el pasado fin de semana, los vecinos de Entre Ríos cortaron también de manera temporal los otros dos puentes que unen ambos países, entre las ciudades argentinas de Colón y Concordia con las uruguayas de Paysandú y Salto.

    Omar Lafluf, intendente del departamento de Río Negro, del cual Fray Bentos es su capital, estimó que un millón de personas no pudieron utilizar el puente con Gualeguaychú debido al corte ininterrumpido durante seis meses.

    El enfrentamiento entre los gobiernos de ambos países, el peor en décadas, derivó en reclamos cruzados frente a la Corte Internacional de Justicia de La Haya y en la interna del Mercosur.

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