Pero hay otro ingrediente mas complicado aún. Tanto los sectores no duhaldistas del PJ como el radicalismo, ARI, partidos de izquierda y algunos provinciales ya han puesto una condición indispensable para sentarse a negociar:
El proyecto que grava con el Impuesto a las Ganancias a los reintegros y reembolsos a las exportaciones.
Una modificación al impuesto sobre la transferencia de combustibles que transforma la actual tasa fija por litro, en una tasa variable que será de 64 por ciento sobre el precio de refinería en las naftas y 22 por ciento en el gas y gasoil.
Para la segunda revisión, el 31 de marzo de 2003, también se deberá sancionar:
La eliminación de los planes de competitividad: exenciones al Impuesto sobre la Ganancia Mínima Presunta y pago aportes patronales a cuenta de IVA para los sectores del agro, transporte y medios de prensa y empresas culturales.
Todos estos temas fueron pasados a comisión o puestos en revisión en diciembre cuando se debatió, junto con el presupuesto nacional 2003, el paquete impositivo de verano de Duhalde. En ese momento existían, incluso, otras vías de negociación dentro del PJ ya que la interna no había llegado al nivel de virulencia actual. Además, el bloque PJ, si bien ya había sufrido la separación del menemismo, actual Bloque Azul y Blanco, todavía conservaba cierta imagen de unidad bajo la conducción de
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