Desconcierto en el Senado. Cuando nadie lo esperaba, el presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, Agustín Coto, le puso día y hora al inicio del debate de la reforma electoral impulsada por el presidente Javier Milei. La convocatoria va contramano del compromiso que la jefa de bloque oficialista, Patricia Bullrich, selló con los aliados: avanzar con Ficha Limpia por separado. La ex ministra de Seguridad, ¿se volverá a despegar de Karina Milei -que bajó la línea de no hacer concesiones con la reforma- como hizo con el caso Adorni? El tratamiento de la iniciativa será un nuevo termómetro para medir la interna libertaria. En paralelo, ¿arranca el operativo despegue del PRO?
El lunes, cerca de las 20, se oficializó la convocatoria a la comisión de Asuntos Constitucionales. “Ni ellos (por el PRO) esperaban que convocaran”, dijo una fuente parlamentaria al referirse a la reunión que se celebrará este miércoles a las 16 para comenzar a tratar la reforma política que incluye, entre sus puntos salientes, la eliminación de las PASO y Ficha Limpia. En el primer encuentro expondrá María Luz Alegría Landivar, asesora del Ministerio del Interior de la Nación.
Tal cual señaló esa fuente, el PRO, que la semana pasada había sellado un acuerdo con Bullrich para comenzar a tratar Ficha Limpia en estos días, no tenía confirmaciones hasta el lunes entrada la tarde. Horas antes de que se le diera curso a la convocatoria, en diálogo con este medio, allegados al presidente de la bancada amarilla, Martín Goerling, dijeron que el debate iniciaría esta semana “o la que viene”. Al parecer, la convocatoria por parte de Coto respondió a pedidos provenientes de la Casa Rosada, y no de Bullrich.
Esa hipótesis cobra fuerza cuando se observa que el temario solo incluye el proyecto de La Libertad Avanza. Quedaron afuera, por caso, la reforma de las PASO que impulsa el bloque radical que conduce Eduardo Vischi, además de Ficha Limpia. El desconcierto es, sobre todo, porque la propia Bullrich dijo públicamente que los votos para la reforma libertaria no están; por lo que se encontraba en tratativas con el resto de los bloques para encontrar una “diagonal”. Es decir, acercar posiciones para que al menos parte del proyecto prospere.
Karina Milei versus Patricia Bullrich
Se da por descontado que la eliminación de las PASO no cuenta con los votos. Ni el PRO ni la UCR, que son los principales aliados de la exministra de Seguridad, acompañarán la eliminación de las primarias. Casualmente, se trata del punto que más le interesa a la hermana del Presidente, quien entre otras cosas, se encarga de la estrategia electoral de 2027. La secretaria General de Presidencia aspira a suprimir las primarias para allanarle el camino a su hermano: sin PASO, la oposición llegaría dispersa a las generales de octubre.
A sabiendas de que dejar a la oposición –y a los aliados– sin PASO no era un objetivo fácil de alcanzar, LLA coló en la reforma electoral la Ficha Limpia, una de las banderas de lo que supo ser Juntos por el Cambio, a modo de “anzuelo”. Pero los aliados a LLA avisaron que ese anzuelo no tracciona. Y Bullrich lo entendió. De allí su compromiso de “dividir” el proyecto para que no quede todo en el camino. Y arrancar con Ficha Limpia.
Gabriel Bornoroni Martin Menem Patricia Bullrich
El "karinista" Menem no accedió a tratar Ficha Limpia por separado.
El asunto es que diseccionar la reforma política no es una opción para Karina Milei. La libertaria bajó la línea de que el debate sea a “todo o nada”. En otras palabras, la hermana de Milei está dispuesta a avanzar hacia una derrota casi segura.
Es más, los intentos de los dialoguistas en Diputados para avanzar con Ficha Limpia, por separado, cayeron en saco roto. Allí, Martín Menem mediante, manda Karina Milei.
En cambio, en el Senado, Bullrich ya demostró que, más allá de las directivas de la hermana del Presidente, más que mileísta es “bullrichista”. No dudó en despegarse del apoyo incondicional de los hermanos Milei a Manuel Adorni, la semana pasada, cuando salió a pedirle que presente su declaración jurada “de inmediato”.
El miércoles, cuando inicie el debate por la reforma electoral, Bullrich volverá a mostrar si se atiene atiene a la estrategia de Karina Milei de ir con la reforma electoral como un todo o si cede a los pedidos de los aliados para no quedarse con las manos vacías y, al menos, avanzar con Ficha Limpia después de aquel intento que el propio Gobierno –vía los senadores de Misiones que responden al mandamás Carlos Rovira– desbarató.
Los aliados también enfrentan a los Milei
Los aliados no solo parecerían estar marcándole la cancha a LLA con la reforma electoral. Lo propio ocurre con el proyecto de Inviolabilidad de la propiedad privada. Se trata de otra de las banderas libertarias que será deshilachada por los senadores que forman parte de esa mayoría de 44 que Bullrich construyó cuando asumió como senadora.
Se trata de la iniciativa que propone cambios en la Ley de Tierras, los procedimientos para desalojos, la regulación de los procesos de expropiaciones y la ley de Manejo del Fuego. Por un lado, los aliados lograron dejar atrás el capítulo que atentaba contra el espíritu de la Ley 27.453, que declara de interés público la integración socio-urbana de los barrios populares registrados en el Registro Nacional de Barrios Populares (Renabap). Vale recordar que esa iniciativa se sancionó de manera unánime durante el gobierno de Cambiemos.
Asimismo, frente a los intentos libertarios de eliminar los límites a la venta de tierras en manos de extranjeros, los aliados a Milei están forzando a que haya cambios en ese capítulo. Al parecer, la definición de los porcentajes de tierra que puedan quedar en manos de compradores no locales serán definidos por los gobernadores. Así lo planteó el PRO.
Patricia Bullrich Senado
A contramano de Karina Milei, para sacar las leyes, Bullrich cede ante los pedidos de aliados.
Mariano Fuchila
Los cambios que Bullrich concede en torno a la reforma electoral y a la ley de inviolabilidad de la propiedad privada demuestran que, más allá del puente que tendió la jefa de la bancada oficialista, incluso el PRO comienza a despegarse y a marcarle la cancha al Gobierno. Y no solo en el Senado.
Sino también con el caso Adorni, luego de que el presidente del partido, Mauricio Macri, difundiera un comunicado en el que, sin dar nombres, apunta contra "los que frenan el cambio desde adentro, con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer".
Es cierto: ese párrafo no cayó nada bien entre los gobernadores amarillos así como tampoco entre algunos dirigentes con peso territorial, como Cristian Ritondo, que apuntan a llegar a un acuerdo electoral con LLA o al menos no enfrentarse con la Casa Rosada.
Pero, de a poco, se empiezan a ver los primeros distanciamientos de un partido que, hasta hace unos pocos meses, le era incondicional al oficialismo. ¿Un dato extra? Goerling le dio retuit al "Manifiesto próximo paso". A diferencia de su par en diputados, quien salió a despegarse del contenido.