Relevan al responsable de investigar los accidentes aéreos ante nueva denuncia
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El presidente de la junta que investiga accidentes aeronáuticos
fue relevado a raíz de una denuncia sobre irregularidades
vinculadas al siniestro del avión de LAPA (foto) ocurrido
en agosto de 1999.
La junta depende administrativamente del Comando de Regiones Aéreas, cuyo titular es el brigadier Carlos Matiak. Y tiene por función esencial, entre otras, investigar los accidentes de aeronaves civiles con matrícula argentina o extranjera y recomendar a otros organismos (aeródromos, escuelas de pilotaje, empresas, etc.) acciones eficaces para prevenir accidentes. Fue creada el 12 de enero de 1954, por decreto del presidente de la Nación.
Pero hay otra cuestión más seria dentro del parque aéreo de la fuerza: numerosos « incidentes» conocidos por Cid a través de comunicaciones informales entre aviadores militares que sugieren carencias en el mantenimiento. La palabra incidente designa una categoría menor de problemas en vuelo que debe quedar asentada en los libros de registro de cada aparato militar. Los «accidentes» en cambio abarcan muertes o daño estructural de la aeronave que siempre implican la intervención de la JIAAC cuando se trata de aparatos comerciales y privados. Los incidentes de aviones militares en la gestión de Schiaffino alarmaron a la ministra. El disparador fue el Lear Jet de la fuerza que cayó en Bolivia con el saldo de toda la tripulación fallecida y un juicio civil contra el Estado (la Fuerza Aérea) para resarcir a los familiares de las víctimas. La larga lista de incidentes revela entre otros, desde la plantada de dos motores de la misma ala (una falla poco frecuente) del Hércules C-130 que llevaba 35 operadores de radares móviles al Noroeste para el Operativo Pulqui, la retracción espontánea de una de las ruedas del tren de aterrizaje, en la pista de Paraná, de un Fokker F27, la ruptura del plexiglas de la cabina de un Hércules configurado para vuelos polares que había llevado a legisladores y jueces a la Antártida obligando al pasaje a pernoctar en la Base Marambio, la plantada de motor de otro Hércules con invitados a la ceremonia del Día de la Fuerza Aérea que debió regresar a Palomar, la plantada de los motores de un Guaraní que obstaculizó la pista del Aeroparque, hasta la falla en la turbina de un helicóptero Bell 212 que dejó en tierra a la ministra Nilda Garré y completó el traslado a Merlo por automóvil.




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