4 de septiembre 2007 - 00:00

Revelan secretos de espía argentino aliado a nazis

Adolf Hitler
Adolf Hitler
Oro y documentos que los nazis querían trasladar a Sudamérica, contraseñas, burdeles en España: esto se conoció al desclasificar, los servicios secretos británicos, expedientes con las aventuras de un espía argentino que trabajaba como agente para Alemania durante la Segunda Guerra Mundial.

El caso de Ernesto Hoppe, que parece salido de las páginas de una novela de espionaje, forma parte de la decena de expedientes que los servicios de inteligencia británicos MI5 entregaron recientemente a los Archivos Nacionales, que se sacan a la luz por primera vez.

Según el documento KV2/ 2636, Hoppe fue reclutado por el servicio de espionaje alemán y trabajó para los nazis en una misión secreta que consistía en trasladar dinero y documentos de altos dignatarios del III Reich, de Adolf Hitler, a la Argentina.

«Espionaje, robos, citas clandestinas, transmisores sin hilos, códigos secretos, carros rápidos, esposas embarazadas, fugas de hospitales: todo eso salió a luz en un documento durante la investigación oficial sobre la vida de este hombre, Ernest August Paul Hoppe, quien nació en Brand, Alemania, el 7 de julio de 1891, y emigró a los 16 años a la Argentina, donde obtuvo la naturalización en 1918.

Los servicios secretos británicos descalifican las aventuras de un espía argentino que trabajaba como agente para Alemania durante la Segunda Guerra Mundial pero se sabe que en un viaje a Alemania, alrededor de 1940, Hoppe fue contactado por los nazis para que trabajara con ellos en labores de inteligencia, según revela el expediente que se puede leer desde hoy en los Archivos Nacionales británicos en Kew Gardens, al oeste de Londres.

Hoppe fue llevado al famoso «Campo 020», el centro de detención en Latchmere House, al sur de Londres, donde se interrogaba a los espías enemigos capturados en Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial. Unos 500 espías fueron internados allí durante el conflicto bélico, de los cuales unos doce acabaron ajusticiados.

Tras varias semanas de interrogatorios, durante las que protagonizó una fuga de un hospital militar donde había sido ingresado de urgencia antes de ser arrestado pocas horas después, el argentino reconoció que espiabapara los nazis.

En el interrogatorio, Hoppe contó que un oficial de la Luftwaffe le pidió que llevara un cargamento de unas 40 cajas a la Argentina que, según el espía, contenían oro, joyas, dinero y documentos. Luego cambiaron los planes y se decidió que viajara con su esposa embarazada. Se le dijo que recibiría el cargamento en la Argentina, que él tendría que entregar posteriormente.

Después de su confesión, el espía fue deportado a la Argentina y los servicios británicos ya no supieron más de él. El material desclasificado podría muy bien servir de inspiración a un escritor de novelas de espionaje y las aventuras de Hoppe podrían publicarse en forma de serial semanal en un tabloide popular, según sugirió en 1943 el autor del informe de los interrogatorios.

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