Romero acompañó restos de Mera Figueroa
-
Michel y Bahl reclaman al Gobierno por posibles restricciones de la UE al biodiésel entrerriano
-
Qué son los Acuerdos de Isaac entre la Argentina e Israel
Preso y torturado en 1976, se exilió en 1979 en el Uruguay en donde desarrolló actividades de empresario inmobiliario.
El regresar la democracia actuó muy cerca de Vicente Saadi, uno de los gerentes -en lo político y en lo material- de la exaltación nacional de Carlos Menem.
Para ello fue negociador, como interventor del PJ de la provincia de Buenos Aires, del regreso del peronismo al poder en 1987. Actuó en ese momento muy cerca de Antonio Tróccoli como interlocutor con el entonces oficialismo para institucionalizar el PJ de esa provincia.
En 1988 (internas del PJ contra Antonio Cafiero) y en 1989 actuó como jefe de campaña de Menem y allí desplegó sus mejores dotes como conocedor, como pocos, de las profundidades de la política argentina, no sólo del peronismo.
Después del triunfo del riojano intentó negociar con el gobierno de Raúl Alfonsín un gabinete de coalición que le permitiese al mandatario radical llegar al 10 de diciembre. Un sector del menemismo (más adelante caracterizado como «celeste») logró precipitar la salida adelantada y achicó el espacio interno de Mera Figueroa, que se afianzó al asumir Menem como conductor del ala «rojo punzó».
Desplazado por esa pelea con el ala celeste de Eduardo Bauzá, Eduardo Menem y José Luis Manzano, no tuvo cargos al asumir Menem, salvo una designación como asesor presidencial para repatriar al país los restos de Juan Manuel de Rosas.
Recién en febrero de 1990 llegó a ser ministro del Interior, cargo en el cual estuvo hasta agosto del año siguiente. Debió firmar la intervención a la gobernación de Catamarca de Ramón Saadi y enfrentar la incautación de fondos del tesoro regional de Río Negro por el radical Horacio Massaccesi.
En esos dos temas se enfrentó airosamente con Domingo Cavallo, quien intentó intervenir también Río Negro, pero Mera actuó en las dos oportunidades como garante de acuerdos con la UCR que incluyeron la no intervención que buscaba el ex ministro de Economía nada menos que de la provincia de La Rioja, de donde provenía el propio presidente.
Mera dejó su cargo de ministro como víctima de una querella de negocios que enfrentó a sectores privados en la confección de documentos de identidad. Un mes antes de dejar el cargo se casó con Agustina Braun Blaquier, su segunda esposa (había enviudado a finales de la década de los años '80). Ese hecho de su vida privada fue usado también por sus opositores para criticarlo y lograr su relevo por José Luis Manzano.
• Empresario
Fuera de la órbita oficial, nunca ocupó más cargos. Intentó emprendimientos empresariales como criador de caballos de carrera -afición de toda su vida-, broker de frigoríficos y productor de miel.
Como dirigente del PJ fue clave como interventor partidario en Córdoba, donde alimentó el renacimiento de José Manuel de la Sota y más tarde fue uno de los gerentes de la campaña presidencial de Ramón Ortega.
Después de 1999 retomó su trabajo junto a Menem, para quien armó una red política en la provincia de Buenos Aires. En medio de la crisis final del gobierno de Fernando de la Rúa fue uno de los tantos peronistas que acercaron modelos de gobiernos de coalición. Incansable en el armado político trabajó en las elecciones del club River Plate (su hijo entró en la directiva por la minoría) y la muerte lo sorprendió cuando organizaba su cumpleaños para la semana que viene con un solo pedido: «Que vengan todos, pero por favor que nadie me fume enfrente».



Dejá tu comentario