7 de octubre 2020 - 00:00

Se activan recintos: Diputados sanciona ley de software y Cafiero defiende gestión en el Senado

Juntos por el Cambio quiere insistir con la versión original y rechazar las modificaciones que apuró el viernes pasado el kirchnerismo en la Cámara alta, que recibirá hoy al jefe de Gabinete por un informe de gestión. El funcionario insistirá con la mirada del Gobierno de "reactivación". Lupa y trabas a la iniciativa que suspende concursos y quiebras.

Carlos Heller y Santiago Cafiero.

Carlos Heller y Santiago Cafiero.

Los recintos virtuales-semipresenciales volverán a activarse esta tarde en el Congreso, casi de manera simultánea. Desde las 14, el Senado tendrá un nuevo informe de gestión con visión de “reactivación” del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, mientras que una hora más tarde, Diputados sesionará para sancionar, tras una demora de largos meses, el nuevo régimen de economía del conocimiento, un sector clave para la generación de dólares y empleo a través de las exportaciones de servicios que empuja la industria del software.

El proyecto en cuestión fue dictaminado ayer en un plenario de las comisiones de Comunicaciones; y de Presupuesto y Hacienda de la Cámara baja. En resumen, el oficialismo avaló los cambios que forzó su propio bloque el viernes pasado en el Senado, pese a que la ley había conseguido un amplio apoyo a mitad de año en Diputados. La oposición no dudó en remarcar esas diferencias y todo lo que ello implica en el régimen en cuestión.

Por caso, la legisladora radical Karina Banfi señaló: “No podemos acompañar este dictamen por la incoherencia en la cual se apoya toda la política productiva de este Gobierno. Nosotros nos sentamos en mayo con el ministro -de Desarrollo Productivo- Matías Kulfas”, y agregó: “Este sector, en el término de un año, tuvo tres leyes de economía del conocimiento. ¿Qué seguridad jurídica les estamos dando a los inversores que tienen que venir? Luego se preguntan por qué se van. Estas son las razones por un sistema incoherente”.

Banfi además advirtió sobre la “mayor discrecionalidad que tiene este proyecto en revisión”. En esa línea, aseguró: “Al tener un órgano o una autoridad de aplicación con la discrecionalidad que le dan no tiene sentido hacer una ley. Que decida la autoridad de aplicación qué es lo que quieren dar y a quién se lo quieren dar. Así se carece de los efectos de igualdad y transparencia. Lo veremos en la implementación”.

Modificaciones

En el Senado, el kirchnerismo decidió que los beneficiarios del régimen tengan “una reducción de un porcentaje respecto del monto total del Impuesto a las Ganancias correspondiente a la/s actividad/es promovida/s, determinado en cada ejercicio, de acuerdo con el siguiente esquema: 60% para micro y pequeñas empresas, 40% para empresas medianas y 20% para grandes empresas”. Es decir, que ya no sea más unificado.

La revalidación de quienes formen parte del sistema será todos los años y no cada dos, siempre y cuando reciban el guiño de la lupa que controlará el cumplimiento de obligaciones fiscales, gremiales y laborales. O que, por ejemplo, se mantengan o incrementen su nómina de personal.

También se metió mano en el beneficio convertido en “bono de crédito fiscal”, que será intransferible del 70% de las contribuciones patronales que efectivamente hayan pagado las empresas, y que tendrá un tope de siete veces la cantidad de empleados determinada por el “tramo II” de las empresas medianas del sector de servicios (535 trabajadores, por ende, el máximo será de 3.745).

El bono se podrá aplicar para anticipos de impuestos nacionales, saldos de declaración jurada e IVA, pero no para Impuesto a las Ganancias. Tampoco para pagar deudas tributarias anteriores a la incorporación al régimen y, en ningún caso, los saldos a favor darán lugar a reintegros o devoluciones.

Objeciones

También desde el radicalismo, Luis Pastori manifestó: “El bono de crédito fiscal por el pago de contribuciones patronales tiene varios cambios. Lo transforman de transferible por única vez en intransferible, quitándole el mayor poder de movilidad que tenía ese bono, cambio que no tiene justificación lógica”.

Pastori también dijo: “Hablan también de ‘hasta el 70%’ de ese bono, cuando la ley -original de Diputados- hablaba del 70%, lo que huele a discrecionalidad en el manejo por parte de la autoridad de aplicación y que no se cumpla ese 70 %. Y ponen un límite de uso temporal de 24 meses prorrogable por 12 meses, mientras que en el proyecto que habíamos sancionado, que además habilitaba la cancelación de todos los impuestos nacionales, había tenido casi unanimidad. En la modificación del Senado exceptúan también del Impuesto a las Ganancias para el uso de ese bono, que era algo fundamental y quita un gran atractivo que tenía el proyecto que había tenido prácticamente unanimidad”. Y remató: “Con los cambios ahora el bono de crédito fiscal que reciba la empresa va a ser computado como si fuera un ingreso y pagar Ganancias sobre ese monto del bono de crédito fiscal, algo absurdo”.

Lupa a quiebras

El Senado apuró ayer, en la comisión de Legislación General, cambios a la ley que extendía el cómputo de plazos y quiebras hasta el 31 de marzo próximo al 31 de junio de 2021. El kirchnerismo fue más allá y fijó el inicio de plazo para ser beneficiado desde la cuarentena obligatoria que forzó el Ejecutivo. Además, dejarán fuera del alcance a quienes hayan realizado giros o transferencias al exterior -en particular, o a países de baja o nula tributación- o que operen en el dólar bolsa o contado con liqui. Detrás de las modificaciones aparece la disputa entre el Frente de Todos y Vicentin.

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