10 de noviembre 2005 - 00:00

Se decide juicio a Ibarra por Cromañón

Se temen disturbios con los familiares de Cromañón porque Aníbal Ibarra lograría hoy que no le hagan juicio político por la tragedia. Anoche, todavía el gobierno de Ibarra -y el de Néstor Kirchner- negociaba, con favores varios, para impedir que se constituyeran los votos necesarios para el juicio. En ese clima de canjes, se conoció el repentino cambio de bando de Eduardo Lorenzo Borocotó, quien abandonó a Mauricio Macri -luego de que gracias a él lo eligieran próximo diputado- para pasarse al kirchnerismo (la tarifa: una figuración prominente en la futura Cámara baja y un cargo para su hijo en un ministerio). Como antes de las elecciones hubo reparto de electrodomésticos para la compra de votos, ahora se extienden las prebendas para que un legislador se exima del sufragio. Penoso.

Guerra de afiches. Tras los carteles aparecidos el martes en los que se acusaba a Aníbal Ibarra por el caso Cromañón, ayer el Frente Grande respondió empapelando paredes de Buenos Aires en apoyo al jefe de Gobierno porteño.
Guerra de afiches. Tras los carteles aparecidos el martes en los que se acusaba a Aníbal Ibarra por el caso Cromañón, ayer el Frente Grande respondió empapelando paredes de Buenos Aires en apoyo al jefe de Gobierno porteño.
Apenas tendría Aníbal Ibarra hoy un margen de uno a dos votos a su favor para eludir el proceso de juicio político en su contra por supuesto mal desempeño en sus funciones en torno al caso Cromañón. Si, esta tarde, se mantiene esa proporción que minuto a minuto se repasaba anoche, tanto en el Gobierno porteño como en los despachos de la oposición el proceso de juicio político será archivado. Esa débil diferencia, sin embargo, no tranquilizaba a propios ni ajenos.

El resultado final lo tomará la Sala Acusadora compuesta por 45 de los 60 diputados porteños y se requieren dos tercios de los votos para enjuiciar al jefe de Gobierno.

Para el desarrollo de ese debate se desplegará un inusual operativo de seguridad, que comenzó ayer restringiendo el ingreso en la Legislatura y suspendiendo actividades, al tiempo que un grupo de padres se apostó en las puertas del Palacio, en la semipeatonal Perú al 130, donde pensaba pernoctar y hacer ayuno a modo de protesta, al conocer que no se alcanzarían los votos contra Ibarra.

Los legisladores se sentarán en la primera y segunda fila del recinto, y en la tercera estarán los agentes de la Federal. Durante una reunión de organización, algunos diputados solicitaron que las fuerzas de seguridad que ingresen en el recinto lo hagan con ropa de civil, pero la izquierda protestó y solicitó uniformes.

Cerca de 100 familiares estarán autorizados a presenciar el debate, pero ingresarán exclusivamente aquellos que sean padres de las víctimas y lo harán en turnos.

• Límites

Los legisladores que integraron la comisión investigadora tendrán 15 minutos cada uno para hablar, mientras que el resto podrá hacerlo sólo por 10 minutos y cualquier segunda intervención debe acotarse a 5 minutos. Estarán prohibidas las interrupciones y nadie podrá tomar la palabra dos veces.

Después, se calcula a la madrugada, no se votarán los dictámenes, sino que
se llamará uno a uno por orden alfabético para que respondan en voz alta a la pregunta si se aceptan o no los cargos contra el jefe de Gobierno porteño.

Las butacas para el público, prensa y asesores serán controladas durante toda la sesión, donde pronostican reinará la «presión», tal como definían el clima ayer los diputados. Es que continuaron las amenazas e insultos a diputados por parte de un grupo de padres, mientras propios y ajenos que vacilan son sometidos a extensas reuniones de convencimiento.

Es el caso de la peronista
Sandra Bergenfeld, quien a pesar de las buenas relaciones que mantiene con Alberto Fernández desde su deserción del macrismo, durante la interpelación a Ibarra en el verano, piensa acusar al jefe porteño. Así lo anunció a sus pares y sumó un voto más en contra de Ibarra. En cambio, el macrismo perdió ayer a Eduardo Borocotó (ver nota aparte), quien directamente no asistiría a la sesión, actitud que favorece a Ibarra. Otro que no seguiría la línea del bloque oficialista -la abstención- es Chango Farías Gómez, quien no pudo ser convencido por el jefe de la bancada kirchnerista, Diego Kravetz, para que vote en sintonía con el bloque, a favor de Ibarra, y se mantendría en su postura personal.

Por su parte, la zamorista
Noemí Oliveto terminaría esta vez como el kirchnerismo, no votando, y dejando así más chances a la continuidad de Ibarra, de otro modo, si Oliveto votara en contra, los votos para que se realice el juicio político llegarían a 29, teniendo en cuenta que el radical Roberto Vázquez no concurriría tampoco al recinto.

Esos legisladores integran el grupo de los que no forman parte de un bloque numeroso o no reportan a alianzas políticas, por eso la definición de sus votos se torna indeterminada. No es el caso de la oposición, representada por el macrismo y sus aliados, que junto con el interbloque de izquierda ya anticiparon con seguridad su voto negativo. O, el oficialismo, representado por el kirchnerismo y dos diputadas ibarristas y sus aliados que votarán en contra del juicio político.

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