La CTA le ganó de mano a la CGT de Hugo Moyano, al menos en cuanto a la intención de introducirse en el conflicto entre la Argentina y Uruguay por las papeleras de Fray Bentos. Pese a que el camionero, en su rol de jefe de la central de trabajadores, prometió a los manifestantes de Gualeguaychú que realizaría una gestión urgente para «concientizar» a sus pares gremiales del país por el conflicto, fue la CTA la que consiguió ese encuentro antes que Moyano.
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Así, se confirmó ayer que en la primera semana de marzo, la central que dirige Hugo Yasky realizará una «reunión de trabajo» en Buenos Aires, para tratar un temario de tres puntos en el que está incluido el conflicto pastero. El coordinador general de la PIT-CNT (la central obrera de Uruguay), Juan Castillo, precisó que «el conflicto por las pasteras estará en el temario junto con la relación bilateral de ambas centrales y la situación laboral en el Mercosur». «
Estamos abiertos a la búsqueda de una solución, pero nos cuesta entender y nos alarman algunas declaraciones públicas y la continuidad de un bloqueo de rutas que lo único que provoca es perjuicios», señaló castillo.
El sindicalista dijo que «en Gualeguaychú parece que no han notado que cada vez que avanzan con una nueva acción, fortalecen más a la multinacional Botnia» y que «no se puede anular a las multinacionales con bloqueos y, en cambio, vemos perjuicios en materia de pérdida de puestos de trabajo y aumentos de precios al consumo».
Al anunciar la reunión de principios de marzo, Castillo y parte de la conducción de la PIT-CNT indicaron en Montevideo que tras esa primera cita con su par de la CTA se realizará otra posterior, una semana más tarde, en la capital uruguaya.
Sin contactos
Por otra parte, el dirigente-precisó que «no hubo ningún contacto» entre la CGT argentina y su organización, y agregó que «hasta ahora, sólo observamos declaraciones periodísticas de que querían vincularse para hablar sobre el conflicto de las pasteras».
Esta referencia obedece a que la CGT, hace dos semanas, brindó un público apoyo a las acciones que realizan los asambleístas entrerrianos en contra de la pastera de Botnia y, en ese marco, anunció que haría contactos con sus pares uruguayos. Moyano incluso había prometido a los manifestantes de Gualeguaychú, a los cuales agasajó con un almuerzo en la central obrera, que tomaría contacto con los camioneros y los obreros de la construcción uruguayos para incorporarlos a la causa anti-Botnia. Poco de esto pasó. Lo que sí logró Moyano fue que cesen los conflictos que habían surgido entre los manifestantes de Colón y algunos afiliados a su sindicato, que quisieron en varias oportunidades abrir el paso hacia Uruguay por la fuerza.
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