ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

3 de julio 2008 - 00:00

Se endurece el campo con amenaza de nueva protesta

ver más
El diputado nacional por el PJ Felipe Solá dialoga con el diputado Héctor Recalde, presidente de la Comisión de Legislación del Trabajo -que representa al sindicalista Hugo Moyano en el Congreso-. También Adrián Pérez, jefe del bloque de la Coalición Cívica; Patricia Bullrich, diputada por esa agrupación, y Esteban Bullrich, de Recrear-PRO.
Las entidades rurales recibieron con moderado optimismo el traspié que sufrió ayer el oficialismo para hacer avanzar el proyecto de ley kirchnerista. Mientras, sobrevuela el fantasma de un retorno de las protestas. Desde la Comisión de Enlace ya habían hecho saber que no aprobaban el tratamiento de un texto que virtualmente ratifica la polémica Resolución 125, que instaló retenciones móviles: insisten en exigir una modificación de la «curva», para que se suavice la movilidad de los derechos de exportación a partir de precios FOB inferiores a u$s 600 por tonelada y, además, que las compensaciones se apliquen a partir de producciones de 3.000 toneladas anuales.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Fue ayer una jornada particularmente tensa en el Congreso, con representantes del campo marcando muy fuerte presencia en los diferentes bloques de diputados. El entrerriano Alfredo de Angeli y el titular de la Sociedad Rural, Luciano Miguens, se mostraron muy activos, escoltados por grupos de dirigentes del agro. A las 18 la Comisión de Enlace se reunió en la sede porteña de la Federación Agraria para evaluar los pasos a seguir. Allí estuvieron Miguens, y los titulares de la FAA, Eduardo Buzzi; de CRA, Mario Llambías; y de Coninagro, Fernando Gioino.

El resultado del encuentro fue catalogar como un hecho positivo que el kirchnerismo se haya visto obligado a pasar a un cuarto intermedio, pero, de todos modos, subrayaron que aún no han logrado el avance en proyectos que convenzan al sector. Los ruralistas continuarán hoy «patrullando» el Congreso para seguir pregonando su postura ante los bloques de diputados.

También ratificaron la intensión de recurrir a la Corte Suprema de Justicia para que determine la constitucionalidad de las retenciones móviles en caso de que éstas sean ratificadas por ley.

  • Desperdicio

  • «Tal como se lo conoce, el proyecto (oficialista) apunta a desperdiciar una nueva posibilidad de solucionar los verdaderos problemas de los pequeños y medianos productores. Todavía estamos a tiempo de modificarlo», opinó el titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi.

    Por su parte, el vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati, calificó a la iniciativa K como «más de lo mismo» y advirtió que el campo podría volver a las protestas si se aprueba.

    Respecto de esto último, las bases vienen manifestando nerviosismo desde hace varios días, pero diversos dirigentes del interior manifestaron a este diario que, por lo próximos días, aún existiría margen antes de que vuelvan a activarse nuevas protestas en las rutas-.

    Una suspensión de la Resolución 125 ampliaría considerablemente los tiempos para maniobrar, pero se trata de una medida que el gobierno no está dispuesto a tomar.

  • Propósito

    El trazo grueso de la propuesta rural apunta a que se amplíe el tonelaje de productores beneficiados con compensaciones. El proyecto oficial plantea un límite de 750 toneladas anuales de soja y/o girasol. Los productores en cambio hablan de «las primeras 3.000 toneladas», es decir, que abarque a todas las producciones, pero sólo hasta ese volumen.
    «Para los pequeños es toda su producción, pero para los grandes no es una cantidad significativa», graficó el entrerriano Alfredo Bel, uno de los dirigentes de la Federación Agraria que estuvo en el Congreso.

    Por su parte, también insisten en que debe volver a retocarse la curva de movilidad de las retenciones, que actualmente -bajo la resolución 64- se suaviza desde un precio FOB de u$s 600 por tonelada de soja. Señalan que el cambio debería aplicarse desde alrededor de u$s 500 por tonelada, para que se reabra la expectativa del productor de una ganancia en caso de aumento en las cotizaciones de la oleaginosa. Esta medida también ayudaría a reactivar los golpeados mercados de futuro.
  • Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias