Seguirán investigando las amenazas contra Moreno

Política

La Cámara Federal porteña ordenó seguir investigando las amenazas contra el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, cuya imagen apareció dentro de un ataúd y con un tiro en la cabeza en la convocatoria que se hizo para realizar un escrache en la casa del funcionario.

Fuentes judiciales informaron que la Sala II ordenó la reapertura de la investigación que había archivado en primera instancia el juez federal Daniel Rafecas, al considerar que no hubo delito porque todo de suscitó en las redes sociales y al amparo de la "libertad de expresión".

Los camaristas Horacio Cattani, Martín Irurzun y Eduardo Farah revocaron el archivo: "La confrontación de los elementos colectados en el legajo impide avalar -al menos de momento- la aplicabilidad al presente caso de los valiosos criterios de protección de derechos constitucionales que dan amparo constitucional a las conductas de la libertad de expresión", sostuvieron en el fallo.

"Los argumentos introducidos, primero en la denuncia y luego por quienes impulsan la acción, no se limitan a cuestionar el contenido de comentarios efectuados por lectores y usuarios de páginas cibernéticas a título individual, sino que allí se plantea la existencia de un obrar organizado por personas determinadas para la incitación de conductas violentas contra funcionarios públicos", explicó la Cámara.

El fallo sobreviene a una audiencia in voce que participó el propio Moreno días atrás pidiendo la reapertura del caso.

"En este caso se reflejaría en la referida ilustración digitalmente adulterada de Guillermo Moreno en un ataúd y con un tiro en la cabeza", agregaron los jueces.

En la misma resolución, la Cámara aceptó como querellante Moreno, lo que le permitirá impulsar la investigación sugiriendo medidas de prueba.

La denuncia es del 27 de septiembre pasado y fue realizada por el Ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak, luego de publicado en las redes sociales la imagen de Moreno con un tiro en la cabeza y en la cual convocaban a un escrache en la puerta de su domicilio.

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