El Congreso tendrá una semana clave, con al menos dos sesiones -podría haber una tercera- entre Diputados y el Senado. Por un lado, la Cámara baja aprobará sin problemas la ley que postergará las PASO y las elecciones generales, mientras que la mayoría cristinista de la Cámara alta avanzará con la iniciativa que blindaría eventuales restricciones relacionadas con la pandemia del coronavirus.
Combo de sesiones en el Congreso: Diputados posterga PASO y Senado empuja restricciones covid vía ley
El primer proyecto cuenta con amplio aval opositor, que corre las Primarias al 12-9 y las elecciones generales al 14-11. La segunda iniciativa será aprobada en la Cámara alta por la mayoría cristinista, pero faltan votos en la Cámara baja y el Ejecutivo no descarta un nuevo DNU para el viernes.
-
A un mes del anuncio de los 90 proyectos de Milei: cuáles ya ingresaron al Congreso
-
Royón presentó un proyecto para derogar el Fondo de Asistencia Laboral y adviertió por su impacto previsional
Cristina de Kirchner y Sergio Massa
A la segunda norma le faltan votos en Diputados, por lo que el Gobierno analiza continuar con los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) de las últimas semanas. En resumen, la ley refuerza a la Casa Rosada a la hora de profundizar medidas restrictivas en lugares de “alto riesgo epidemiológico y sanitario”, así como morigerar dichas prohibiciones. Todo, mientras dure la emergencia sanitaria, es decir, hasta fin de año. Con respecto a la suspensión de clases presenciales, el proyecto menciona la consulta con los distritos involucrados y la posibilidad de ir hacia atrás ante mejoras en el panorama epidemiológico, algo sobre lo cual desconfía la oposición. Sin embargo, la secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra, dijo días atrás en el Senado que la decisión final será del Ejecutivo, pese al fallo reciente de la Corte Suprema de Justicia a favor de la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires, y con provincias oficialistas o aliadas que se desentendieron del Gobierno.
Según consta en la ley, todas las medidas adoptadas en los lugares clasificados como de Medio, Alto Riesgo Epidemiológico y Sanitario, Alarma Epidemiológica y Sanitaria, y las disposiciones locales y focalizadas para partidos o departamentos de menos de 40.000 habitantes se revisarán a los 21 días de su puesta en vigencia.
Por otra parte, se faculta al jefe de Gabinete -se espera en el Senado a Santiago Cafiero, quien hace varios meses no asiste al Congreso- a continuar con las excepciones sobre el empleo público y el consecuente fomento de la virtualidad, así como la restricción nocturna y bloqueos en el transporte público.
A pesar de las exposiciones en la Cámara alta de Ibarra y de la ministra de Salud, Carla Vizzotti, fue el propio oficialismo quien deslizó la posibilidad de modificaciones en el recinto, con el único objetivo de destrabar el panorama en Diputados, que necesitaría un tratamiento megaexprés entre jueves y viernes para lograr la sanción definitiva.
Previo a esa hipotética situación la Cámara baja, que comanda Sergio Massa, aprobará la iniciativa que pospone las PASO de agosto al 12 de septiembre, y las elecciones generales -de medio término- de fines de octubre al 14 de noviembre próximo. Ese texto nació luego de varias negociaciones entre el tigrense, el ministro del Interior, Eduardo de Pedro; y los jefes parlamentarios del antikirchnerismo, como el radical Mario Negri.
La ley sobre las PASO incluye una cláusula que pidió el macrismo, que deja claro que la norma “no podrá ser modificada ni derogada durante el año calendario en curso en tanto regula un derecho público subjetivo de los partidos políticos, instituciones fundamentales del sistema democrático, a elegir sus candidatos a los cargos electivos previstos en la Constitución Nacional”.
Por otra parte, el texto en cuestión retoca y acorta los plazos de registro de candidatos y de campaña electoral a 45 días previos a la elección. De cara al mediano plazo, quedará por definir todos los reclamos que la Cámara Electoral realizó al Gobierno con respecto a vacunas para el personal que intervendrá en las elecciones, y la suba de centros de votación para evitar aglomeraciones, entre otras cuestiones.
La unión entre kirchnerismo y macrismo con respecto a esta ley deja, de cara a 2023, la posibilidad de modificar la forma de votar. Hacia allí apuntó semanas atrás el -usual aliado- lavagnismo con la boleta única, cuestión que se acrecentó en los últimos días.
Tensión
El acuerdo por las PASO quedó tapado por la puja que generó la ley relacionada con la pandemia. No obstante, los cruces entre oficialismo y oposición se dispararon 48 horas atrás por la reforma de la elección del procurador general, votada el año pasado en el Senado y trabada en Diputados.
Días atrás, desde el massismo deslizaron que la reunión del viernes pasado en comisiones para analizar el tema sólo era informativa y no representaba ningún apuro del Frente de Todos para llevar el proyecto al recinto. Ocurrió todo lo contrario luego debido a que, en el mismo encuentro, el legislador ultra K y exfuncionario de Inteligencia, Rodolfo Tailhade, anunció una convocatoria para mañana, con el fin de firmar dictamen.
Como el protocolo que extiende el trabajo virtual exige un mínimo acuerdo entre presidentes y vices de las comisiones para avanzar con los despachos por esa vía, y ante la respuesta negativa de Juntos por el Cambio, las reuniones serán presenciales, lo opuesto a lo que pide el Gobierno en medio de la pandemia.
Semanas atrás el ministro de Justicia, Martín Soria, anunció leves modificaciones en Diputados y el kirchnerismo se aseguró el acompañamiento de aliados usuales, como José Luis Ramón y legisladores de partidos provinciales.
La cuenta todavía es negativa para el Frente de Todos, ya que otros aliados temen que la iniciativa vuelva al Senado y Cristina de Kirchner dé la orden de insistir con la versión original del proyecto.




Dejá tu comentario