Testigo protegido reveló cómo eran las escuchas ilegales en el penal de Ezeiza

Un integrante del Servicio Penitenciario Federal (SPF) brindó detalles sobre la instalación de un sistema de micrófonos con el objetivo de escuchar a los denominados por la gestión anterior "presos K".

Si bien hasta ahora el epicentro de las escuchas ilegales a detenidos se detectó en el penal de Ezeiza, no se descarta que la práctica alcance a otras cárceles. 

Si bien hasta ahora el epicentro de las escuchas ilegales a detenidos se detectó en el penal de Ezeiza, no se descarta que la práctica alcance a otras cárceles. 

Imagen: Twitter

La persona brindó detalles acerca de cómo se instalaron los micrófonos y cámaras en el pabellón que el macrismo bautizó como IRIC (intervención para la reducción de índices de corruptibilidad), según constata la periodista Irina Hauser en Página 12.

Entre los detalles revelados por el testigo también se identificaron las visitas al penal de Fernando Carra, mano derecha del ex jefe del SPF Emiliano Blanco. Su función era “ablandar” a los detenidos para lograr que declararan como arrepentidos en causas que pudieran afectar a la expresidenta, Cristina Fernández de Kirchner.

Según la información brindada por el testigo con protección especial, se instaló en Ezeiza (todavía no se descarta que la red funcionara en otros penales) un sistema especial para escuchar a los llamados “presos K”. Especificó que lo montaron el ex jefe del SPF Emiliano Blanco, junto con Cristian Suriano --que dirigía el área 50, de inteligencia--, y Miguel Angel Perrotta, ex jefe de Asuntos Internos del SPF. También le atribuyó un papel clave a Fernando Carra, ex asesor de Blanco.

Ese grupo, según el testigo, habría impulsado la instalación de cámaras y micrófonos en el pabellón IRIC(donde estaban, entre otros, Amado Boudou, Julio De Vido, Roberto Baratta, Juan Pablo Schiavi, Ricardo Jaime, Lázaro Báez, Cristóbal López, Fabián de Sousa) así como la intervención de teléfonos públicos.

Habían trasladado allí al narco Mario Segovia, conocido como el “rey de la efedrina” y la excusa era vigilarlo porque podía organizar una fuga.

El fin de semana, el presidente Alberto Fernández, consideró a las escuchas ilegales "un espanto como práctica" y confió en que todo eso "será materia de investigación de la justicia".

Fernández admitió que lo "sorprendió" esa denuncia sobre las supuestas tareas de inteligencia en el penal de Ezeiza y dijo que "seguramente" a él también lo "habrán grabado" cuando fue a visitar "a detenidos injustamente presos".

Dejá tu comentario

Te puede interesar