Sin dictamen favorable (inédito), igual ganaría gobierno en Senado

Política

Aunque el gobierno haya conseguido los votos para aprobar la ratificación de las retenciones móviles, hay signos de debilidad que no puede esconder. Nunca, como en esta ocasión, tuvo que resignarse a llegar al recinto sin tener dictamen de mayoría en un tema clave. El proyecto oficial no reunió las firmas necesarias, como sí sucedió en Diputados. ¿Qué implicancias traerá aparejadas esto? Puede parecer un detalle, pero no lo será. Ahora el proyecto oficial bajará a discutirse en la Cámara de Senadores como uno más frente al resto de los dictámenes que presentó la oposición. Una muestra adicional de que la batalla legislativa no le ha sido fácil al gobierno, más allá de que para la sesión del miércoles ya esté festejando por anticipado.

El kirchnerismo llegará el miércoles al recinto del Senado con el número suficiente para aprobar su proyecto de ratificación de la Resolución 125 que impuso las retenciones móviles. Por lo menos eso indican los números que manejaron el fin de semana tanto el oficialismo como la oposición. Es cierto que aún falta ver el efecto que producirán sobre algunos senadores las marchas de mañana del gobierno en Plaza Congreso y del campo en el Monumento de los Españoles, más las presiones de último momento. Pero mientras ese dato sigue siendo aún controvertido, hay otros que dibujan con elocuencia las dificultades que tiene el gobierno para ratificar esa resolución que ya le ocasionó cuatro meses de parálisis.

Hay una realidad que es inobjetable, aunque desde las oficinas de Miguel Pichetto se intente explicar lo contrario: el kirchnerismo no pudo siquiera (a diferencia de lo que sucedió en Diputados) emitir un dictamen de mayoría en el plenario de las comisiones de Agricultura y Presupuesto y Hacienda.

En la primera no tuvo inconvenientes ya que consiguió las nueve firmas de senadores oficialistas necesarias para despachar el expediente, pero para convertirse en dictamen de mayoría el gobierno necesitaba reunir otras 8 firmas en Presupuesto y Hacienda, y no las tuvo.

Por lo tanto, la ratificación de la Resolución 125 (más las compensaciones a pequeños productores que tendrán vigencia sólo hasta octubre) llegará al recinto técnicamente sin dictamen de mayoría. En cuanto a la votación, ese traspié del kirchnerismo no genera conflictos reglamentarios, pero es un indicador de la debilidad con que se manejará el oficialismo en el recinto.

Además de no haber dictamen oficial de comisión, el gobierno se enfrentará con los dictámenes que presentó la oposición. En Presupuesto y Hacienda, el kirchnerismo consiguió sólo siete firmas y además una de ellas es en disidencia. Es el caso del chubutense Marcelo Guinle, que quiso ayudar al gobierno con el quórum, pero firmó en disidencia parcial.

El proyecto que presentaron el radicalismo y la Coalición Cívica tiene cuatro firmas (Ernesto Sanz, Gerardo Morales, Delia Pinchetti y María Eugenia Estensoro), y el de Carlos Reutemannlleva la firma de Roxana Latorre, su senadora que integra la comisión.

El rionegrino Pablo Veranitambién fue a Presupuesto y Hacienda con un proyecto propio sobre retenciones que lleva su firma y el salteño Juan Pérez Alsina hizo lo mismo con una iniciativa propia.

  • Pendiente

    Si se cuentan los 15 miembros de Presupuesto y Hacienda, queda uno pendiente: el salteño Juan Carlos Romero. Fue él quien complicó al kirchnerismo al retacearle la firma al dictamen oficial y finalmente no terminó firmando ninguno de la oposición.

    Aunque se sabe que Romero está en contra de las retenciones móviles y de la forma en que el gobierno manejó el conflicto con el campo, no cumplió con la promesa que le había hecho al radical Gerardo Morales hace una semana cuando en un cruce de pasillos se enojó porque el jujeño dudaba de su posición final en la votación. De todas formas, presentó un proyecto propio sobre retenciones y en el recinto votará en contra del gobierno.

    El artículo 105 del reglamentodel Senado establece que para convertirse en dictamen, un proyecto debe reunir más de la mitad de las firmas de los miembros de cada una de las comisiones. «Lo que hay es un dictamen firmado por más senadores que otros y que va a ser tratado en primer término, pero no es de mayoría», explicaban el fin de semana en el Senado.

    Más allá de esos problemas técnicos que debe afrontar el kirchnerismo en el Senado, hay otras discusiones que seguirán complicando las próximas 48 horas. Por ejemplo, recordarán que la pampena Silvia Gallego firmó en 2004 un proyecto de ley de su comprovinciano Juan Carlos Marino que establecía una reducción de 30% de las retenciones y la eliminación de la delegación de facultades que le permite al gobierno manejar derechos de exportación.
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