Sin furia, Chiche busca ser la "contracara" de Cristina
-
Luisa González: "América Latina debería construir un bloque como la UE, más allá de la ideología de los gobiernos de turno"
-
Sobreseyeron a Claudio "Chiqui" Tapia en una causa por presunto lavado de dinero
Chiche Duhalde sobreactúa moderación el sábado en San Vicente, escoltada por José María Díaz
Bancalari -su compañero de lista- y Jorge Villaverde, cabeza de la boleta de diputados nacionales.
Interpreta, además, que el tono combativo que la primera dama expuso en La Plata esquilma su imagen.
La especulación, entonces, es que si Cristina sigue en la trinchera bajará su intención de voto y, por tanto, mejorarán las chances del PJ oficial que hoy estima como piso electoral 22 puntos a los que agregan el aporte de Luis Patti -unos 5%- y otro punto de Aldo Rico.
• Deseo
Hay, es cierto, una gran cuota de deseo y toneladas de necesidad de generar alguna expectativas de que el barco del duhaldismo no se hunde para, evitar así, la fuga de quienes todavía permanecenen cubierta. «La gente está cansada de una pelea que no entienden: hasta hace una semana estábamos discutiendo las listas conjuntas y ahora somos perros y gatos. Así le hacemos el favor a la oposición», arguyó, anoche, un duhaldista que fatigó la vereda del acuerdo.
Por eso, en el lanzamiento en al quinta «17 de octubre», Chiche gambeteó las respuestas a la metralla que la primera dama lanzó contra Duhalde comparándolo con «El Padrino» e, imputándole el crimen de dos piqueteros en Avellaneda en julio del 2002.
En adelante, entonces, usará la táctica con referencias bíblicas de la «otra mejilla»: a los golpes que pueda derramar el gobierno sobre los duhaldistas, los soldados del ex presidente responderáncon mensajes de no agresión y apoyo a la gobernabilidad.
«A lo Gandhi» sobreactuó bondad un dirigente que trajina la intimidad de los Duhalde. Es una referencia doble: la idea de «no violencia» por un lado y, por el otro, la imputación de «invasores» que le atribuyen a Kirchner en la arena de la provincia de Buenos Aires.
Sólo Eduardo Camaño se salió del libreto cuando reforzó la analogía que Cristina hizo entre Duhalde y «El Padrino» al recordar que Kirchner tuvo el respaldo del ex presidente para llegar a Olivos. «Si uno fue ayudado por la mafia, es socio de la mafia», acicateó el quilmeño.
La parábola de la «vaca empantanada» -«cuando la querés ayudar a salir, te tira una patada»- de Chicho Basile pasa, en tanto, a engrosar el anecdotario del piloto amateur que anoche junto a Mabel Müller, Luis D'Elía y Florencio Randazzo emulaba un «Titanes en el Ring» peronista por TV.
Del otro lado, en el kirchnerismo, la postura es similar. Hasta Carlos Kunkel, que sumó metraje en los diarios con bombardeos a Duhalde, se permitió corregir a Cristina: dijo que la cita a «El Padrino» fue un planteo genérico que no estuvo focalizado en el lomense.
La primera dama también se replegará: viaja a Los Angeles (ver vinculada) y hasta el 26 de julio no tiene pautado treparse a un escenario político. No está definido pero ese día -aniversario de la muerte de Evita- podría encabezar su primer acto masivo en el conurbano.
Existe, sin embargo, un punto de sintonía entre Cristina y Chiche: entre ellas no se reconocen como adversarias. Mientras la primera dama apuntó a Duhalde, la diputada enfocó sus quejas hacia Kirchner.
De hecho, en San Vicente, Chiche -excepto la mención citada más arriba- orientó sus críticas al Presidente al cuestionar que haya querido prohibirle ser candidata, luego cuando le sugirió que deje de «mirar el pasado» y, lo más insidioso, al tratarlo de intolerante.




Dejá tu comentario