14 de noviembre 2007 - 00:00

Sin rey, también diputados quieren ser los mediadores

Fracasado el diálogo bilateral entre Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez, avanza ahora la posibilidad de multilateralizar el conflicto. Ayer la Cámara de Diputados trató en comisión un proyecto de ley para exigir mayores controles medioambientales a las más de 60 pasteras y papeleras que funcionan en el país y el tema también podría ser abordado a nivel Mercosur el próximo lunes en Montevideo.

El lunes en Montevideo se reunirá el Parlamento del Mercosur, integrado por legisladores nacionales de la Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay. Hasta ahora el diferendo diplomático por la instalación de la pastera Botnia en Fray Bentos se había mantenido al margen de este cuerpo deliberativo argumentando que Kirchner, Tabaré y la corona española eran los encargados de llevar adelante las negociaciones. Pero tras la puesta en marcha de Botnia en medio de la cumbre Iberoamericana la mediación real y el diálogo entre jefes de Estado se dio por concluido desde ambas orillas. «Es verdad que ahora hay un cambio de escenario, tenemos que esperar a ver qué pasa en Montevideo», advirtió a este diario el diputado kirchnerista Alfredo Atanasoff, encargado de la redacción del Estatuto del Parlamento del Mercosur.

«Fortalecimiento y primeras acciones de funcionamiento», será el lema del encuentro de legisladores del Mercosur, el domingo, lunes y martes de la semana próxima. Una señal de la importancia que le asigna Uruguay a esta reunión es la presencia confirmada del canciller Reynaldo Gargano. El presidente Vázquez, de gira por Nueva Zelanda y Malasia, estará ausente con aviso. Desde Oceanía, el vocero del jefe de Estado charrúa, Gustavo Antúnez, cargó contra el gobierno de Néstor Kirchner y apoyó la posibilidad de que el conflicto sea abordado regionalmente: «Para el gobierno uruguayo esto es un tema regional, pero hasta ahora el Parlamento del Mercosur viene eludiéndolo. Nosotros estamos dispuestos a dialogar, pero a dialogar en serio, los funcionarios argentinos no quieren aflojar ni un milímetro y así no se puede avanzar».

Además de Atanasoff, viajarán a Montevideo como representantes argentinos en el Parlamento del Mercosur los kirchneristas Alberto Balestrini, Beatriz Rojkes, Héctor Daza y los radicales Fernando Chironi y Ricardo Jano, el arista Eduardo Macaluse y el lavagnista Jorge Sarghini. Allí, el canciller Gargano expondrá sobre «La participación del Poder Legislativo en los procesos de integración», ámbito en el cual podría detonar la queja oriental por los cortes de ruta de los asambleístas de Gualeguaychú. Por el Senado argentino irán a Montevideo los kirchneristas Guillermo Jenefes, Graciela Bar, Elida Vigo, José Mayans y Fabián Ríos; los radicales Ricardo Taffarel y Liliana Capos; Isabel Viudes (Partido Nuevo) y Adolfo Rodríguez Saá (Alianza Frente Justicialista).

El cuerpo legislativo del Mercosur debutó en mayo de este año cuando representantes de los partidos Nacional y Colorado de Uruguay propusieron abordar en ese espacio el conflicto por las papeleras, El Frente Amplio de Tabaré se opuso pese a la insistencia de la delegación paraguaya, ya que en ese momento se esperaba con expectativa una reunión bilateral en Nueva York, que no produjo ningún avance.

  • Expansión

    Había sido el senador paraguayo, Alfonso González Núñez, quien sacó a relucir el tema durante su discurso en la ceremonia inaugural y dejó entrever su postura de que el tema debería de dejar de ser bilateral y pasar a debatirse multilateralmente entre los países.

    Pero argentinos y el oficialismo uruguayo, con apoyo del diputado brasileño Florisvaldo Rocinha, evitaron que el Parlamento se pronunciara sobre el diferendo.

    El diputado socialista Roberto Conde, presidente del Parlamento del Mercosur, había sido uno de los cabecillas para evitar que el diferendo sea abordado multilateralmente. «No es conveniente ni oportuno que el Parlamento del Mercosur pueda interferir en la situación en tanto esté en curso la facilitación española», había argumentado en ese momento. Hoy el escenario es completamente distinto tras el fracaso del facilitador español Antonio Yánez Barnuevo.

    En abril de 2006, el gobierno uruguayo pidió formalmente a la Argentina a cargo de la presidencia del Mercosuruna reunión «urgente y excepcional» del bloque regional con el objetivo de analizar el conflicto por las papeleras. Pero el gobierno de Kirchner rechazó la iniciativa aduciendo que se trataba de un conflicto binacional y no de tipo regional.

    Ayer en la Cámara de Diputados, se analizó un proyecto de ley presentado por la entrerriana Blanca Osuna para impulsar una nueva política de control en los procesos de emisión de dioxinas y furanos, sustancias tóxicas emitidas por las plantas procesadoras de celulosa radicadas en territorio argentino. La iniciativa podría obtener despacho de las Comisiones de Recursos Naturales y de Industria el martes próximo, el mismo día que concluye la reunión del Parlamento del Mercosur.
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