13 de julio 2009 - 20:58

Sindicalistas también se cruzaron por la iniciativa del Gobierno

Hugo Moyano y Luis Barrionuevo.
Hugo Moyano y Luis Barrionuevo.
La convocatoria oficial a los partidos políticos para la apertura al diálogo motivó un nuevo cruce entre el titular de la CGT, Hugo Moyano, y el jefe de la central obrera disidente Luis Barrionuevo.

Moyano sostuvo que el llamado de la presidenta Cristina Kirchner "era lo que la mayoría de la sociedad reclamaba", pero insistió en que "todos los temas tienen que estar en la agenda" de debate.

"La única forma de entenderse el ser humano es dialogando y la gente reclamaba un diálogo", afirmó Moyano, aunque aclaró que "el resultado hay que respetarlo", por lo que llamó a la oposición a que no rompa este mecanismo de consultas de no concretarse las medidas que exigen.

"Si me presto a un diálogo del Gobierno y la oposición y si el resultado no me fue favorable entonces no quiero dialogar más, esto sirve de poco", enfatizó en declaraciones radiales.

Por eso, luego de ratificar su alianza con la Casa Rosada, el líder sindical apuntó contra el reclamo opositor de comenzar el debate en el Congreso: "Lo importante es empezar y después veremos los resultados", afirmó.

Moyano admitió que "cuando se llama a un diálogo tiene que ser todo parte de la discusión", en referencia a la presencia en el debate de las polémicas retenciones al agro, aunque aclaró que "si como resultado del diálogo se concluye que no es conveniente o posible eliminarlas, no puede romperse un diálogo por eso".

La contracara la presentó el jefe de la CGT disidente Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, quien apuntó contra la Casa Rosada y afirmó que "con el diálogo quieren esconder la pobreza y el rechazo".

"A ningún ciudadano le interesa un comino la reforma política que entre gallos y medianoche convocan hoy los Kirchner. A los argentinos les interesa cómo terminar con el 40 por ciento de la pobreza, cómo pueden mejorar sus ingresos, cómo crecer, cómo industrializarse, y cómo mantener las fuentes de trabajo", afirmó.

Barrionuevo calificó a la convocatoria del Gobierno como "otra de las tantas mentiras de los Kirchner", y enfatizó que "antes que discutir la reforma política, los argentinos quieren discutir las condiciones edilicias de las cárceles para no violar mañana la Constitución Nacional, porque allí van a ir a parar muchos de los funcionarios de los Kirchner".

"Los argentinos además quieren discutir quienes serán los jueces que van a juzgar a los Fernández, a De Vido, a Jaime, a los que lucraron con los subsidios del transporte y los miles de pingüinos que utilizaron el poder la enriquecerse con la función publica", sostuvo el gremialista.

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