La posibilidad de una sintonía fina entre macristasy aliados de Elisa Carrió en la Capital Federal podría pulverizar el poco margen de acción del oficialismo en la Legislatura local.
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Perdedores en la Ciudad de Buenos Aires, los kirchneristas se consuelan pensando que actualmente «ni siquiera los legisladores de la Coalición votan lo mismo».
Las especulaciones surgieron sobre la buena relación de Carrió con la vicejefa electa, Gabriela Michetti, quien se mostró feliz de que la ex candidata a presidente diera muestras de querer dialogar con el macrismo.
«Estas son las actitudes que, sin duda, la gente va a valorar de su dirigencia política», le dijo ayer Michetti a la agencia «Télam».
Carrió había dicho que podría sentarse a conversar con Mauricio Macri, pero que nunca compartiría listas electorales con el partido del jefe de Gobierno electo. Lo cierto es que los une el antikirchnerismo y que cada uno acuña este año una victoria sobre el oficialismo en el distrito.
Nada mal le vendría al macrismo contar con aliados, después del 10 de diciembre, en el recinto, donde a pesar de ostentar mayoría de bancas -28- no le alcanza para quórum propio (se requieren 31) y menos para leyes que imponen mayoría especial. La posibilidad de acuerdos en el futuro entre el macrismo y diputados de la Coalición dejaría al kirchnerismo relegado de la escena. Pero por ahora nadie anticipa que esa sintonía pueda plasmarse con facilidad. Pero lo cierto es que si el macrismo consigue unos pocos aliados que le faltan en el recinto se impondría en las votaciones, al menos en los próximos dos años del gobierno de Macri.
Desde el macrismo señalaron que por «ahora no hay ningún encuentro previsto».
Furia
En su momento, la posibilidad de una alianza electoral entre Carrió y Ricardo López Murphy desató la furia de un sector importante dentro de la Coalición Cívica. Sin embargo, otros sostenían que había que darle lugar a ese ex ministro en las boletas y hasta habrían incluido a Federico Pinedo, sólo con la condición de que Macri no participara como aliado en esa campaña electoral. Sin embargo, la ebullición que provocó en la Coalición la posibilidad de integrar a López Murphy a las listas es una situación que Carrió no piensa reeditar en este momento.
En la Legislatura porteña, por otra parte, Carrió terminó desarmando el bloque cuando intervino el ARI Capital, y por lo menos tres legisladores -entre ellos el que era presidente del partido porteño- se apartaron, aunque apoyaron la alianza con Jorge Telerman que aún mantienen, pero que caducaría el 10 de diciembre, cuando el jefe de Gobierno le traspase el mando a Macri.
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