Jorge Telerman tiene prevista una agenda completa a partir de esta semana, casi una entrega a la campaña por su reelección, donde piensa en una catarata de anuncios, llamados a licitaciones, cortes de cinta en plazas y un control estricto para evitar nuevos asentamientos en la Ciudad de Buenos Aires. Claro que acompaña todo eso que promete con el armado de lo que será la estructura de sustento para la competencia electoral. Por ahora, tiene de aliados a un grupo de radicales mixtos, porción que se caracteriza por diversificar sus preferencias nacionales (los hay K, pro Lavagna y hasta indefinidos, y están kirchneristas de la agrupación Compromiso K, que alientan su candidatura).
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La última incorporación a su gabinete coronará mañana con la asunción de la diputada nacional Silvana Giúdice, quien tendrá rango de ministra al frente del programa Puertas del Bicentenario. La radical, ex ibarrista, le ha asegurado que a la ceremonia de jura le acercará nuevos adherentes radicales que se sumarán a su causa. Pero cree dar otra sorpresa Telerman, al proponer a Andrés Delich como presidente de la Fundación Banco Ciudad de Buenos Aires, un cargo que durante un tiempo fue ad honorem hasta que ofició de salida para el peronista Aníbal Jozami cuando se le requirió -en tiempos de Aníbal Ibarra- el cargo de director que tenía en el banco. La fundación se dedica al fomento de las artes y las ciencias, y estaba presidida, como una formalidad, por el ex presidente del Banco Ciudad Eduardo Hecker, otra vez ad honorem.
Delich fue viceministro de Educación en el gobierno de Fernando de la Rúa, cuando los docentes levantaron la llamada carpa blanca que a modo de protesta habían instalado en la plaza del Congreso antes de las elecciones que ganó la extinta Alianza y luego fue ministro del área que condujo Juan Llach.
Los planes de Telerman los compartió el viernes a la noche una mesa de ministros aliados de la que también participó el legislador socialista Norberto La Porta. Estuvieronlos ministros del posibarrismo Marcelo Vensentini (Medio Ambiente) y Silvia Fajre (Cultura), el secretario general del gobierno, Raúl Fernández, y el socialista Roy Cortina.
Competencia
Telerman continúa asegurando que dará pelea en el cuarto oscuro local de 2007, de ser necesario a un candidato kirchnerista. Su competencia en esa interna la da ahora con Daniel Scioli, quien si bien insiste en «tener vocación» para gobernar la Ciudad de Buenos Aires no ha formalizado su candidatura. En otro sentido, el jefe de Gobierno ha dado órdenes a su gabinete, hace cuestión de dos semanas, de formular las denuncias que sean necesarias si se producen nuevos asentamientos en la Capital Federal, un problema continuo en el distrito. Por un lado, continúa la política de urbanización de las villas de emergencia, pero, por caso, a partir de una medida judicial que impidió seguir con el desalojo del asentamiento denominado Rodrigo Bueno en Costanera Sur, la zona volvió a albergar a personas sin techo, que el Gobierno de la Ciudad espera poder trasladar, pero «sin subsidios ni nada parecido», de acuerdo con lo que el jefe de Gobierno impuso en su gabinete. Otra estrategia de su gestión está en la conclusión rápida de obras públicas, a cargo de Juan Pablo Schiavi, quien intenta acelerar lo ya puesto en marcha por su antecesor Roberto Feletti y emprender nuevas construcciones y, al menos, unas cinco plazas porteñas se presentarán remozadas este mes, con la idea de acumular acciones ante el corto tramo de gestión que le resta hacia las elecciones del año próximo.
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