Algunos piensan que Néstor Kirchner premia a cada uno que se aparta del justicialismo. Y la culminación podría ser con la designación de Carlos Chacho Alvarez como canciller, ya que es el último y jerarca de los frepasistas sin trabajo. Habrá que reconocer, sin embargo, un talento especial de los hombres que hicieron el Frepaso en la Argentina, incluyendo además a temporarios aliados como PAIS. Casi una obra de arte inimaginada por Maquiavelo, quien ya sabía que la misión de los que se lanzan a la política pasa por conseguir poderosos cargos. Y los hombres y mujeres de esta agrupación son casi un modelo de perfección: con media docena de afiliados, ya colocó más de 7 en embajadas, puestos bien remunerados, en el exterior y en dólares. A saber: Nilda Garré ( Venezuela), Rafael Romá ( Paraguay), Darío Alessandro (Cuba), José Octavio Bordón (Estados Unidos), Federico Mirré (Gran Bretaña). Sólo falta el jefe, Alvarez, a quien le cuesta pasar del backstage presidencial a la primera fila de las Relaciones Exteriores. Pero, realmente, sería la frutilla de esa empresa de colocaciones en que terminó el Frepaso y sus amigos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario