8 de mayo 2007 - 00:00

También en papeleras acusan los obispos falta de diálogo

Jorge Bergoglio
Jorge Bergoglio
Ya lo había anticipado el vocero episcopal Jorge Oesterheld: «Cuando se recurre a la Iglesia es porque fallan otras instituciones. Estamos pagando el precio del debilitamiento institucional y entonces estallan tensiones de forma violenta o anárquica». Tal vez por eso ayer el obispo de Gualeguaychú, Jorge Lozano, promovió la firma de un acta multisectorial de entendimiento con Uruguay por el conflicto de las papeleras.

Lozano supo ser la mano derecha de Jorge Bergoglio en el arzobispado de Buenos Aires, pero ahora está al frente de la mediación del Episcopadoen el diferendo diplomáticocon Uruguay. Aunque la Iglesia Católica confió en un principio en la posibilidad de entendimiento entre Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez ahora el Episcopado considera que debe intervenir activamente ante la falta de soluciones concretas a esta crisis bilateral.

  • Compromiso

  • Ayer Lozano hizo especial referencia al compromiso de abordar el conflicto entre la Argentina y Uruguay por la construcción de la pastera Botnia «a través del diálogo y en un clima de respeto». Justo el «diálogo» al que se opone el gobierno de Kirchner en la Cámara de Senadores y de Diputados y que, según los obispos, traba un pedido de audiencia de la cúpula del Episcopado con el Presidente.

    «Vamos a brindar un marco fraterno y de confianza para que los que tienen responsabilidades, aun pensando distinto, puedan asumir un compromiso en orden al bien común y la paz social», dijo Lozano, y remarcó la necesidad de que «los reclamos sociales sean encauzados a través del diálogo».

    Lozano precisó que el documento fue refrendado ayer a las 20 en la sede del Obispado de Gualeguaychú por representantes de fuerzas políticas, sindicales, sociales y empresariales de esa ciudad entrerriana.

    Además, el obispo minimizó la preocupación por algunos episodios de «violencia verbal» en la lucha contra la instalación de la pastera Botnia en Fray Bentos. «En una sociedad que en su conjunto está participando de un reclamo es normal que haya algunas voces más fuertes, más intemperantes y depende a veces de cuáles son las que tienen más espacio, aunque el clima concreto entre la gente sea de mayor serenidad», señaló.

    Por otra parte, Lozano buscó no dejar a la Iglesia como el principal actor en la búsqueda de diálogo en el conflictopor las papeleras y celebróla reanudación del diálogo entre los gobiernos de la Argentina y Uruguay hace dos semanas en Madrid, gracias a la gestión del representante de la corona española que actuó como «facilitador» de este diálogo. «Toda situación de diálogo me alegra y me alienta, aun cuando sea difícil encontrar las alternativas favorables. Por lo menos el hecho de sentarse en una misma mesa, compartir inquietudes y miradas diversas hace que tal vez se puedan encontrar con creatividad algunas soluciones que puedan ayudar a superar el conflicto», remarcó Lozano.

    «Si cada uno se queda en su propia casa y no dialoga más que a través de los medios y con algún tipo de agresión medio velada, en ese sentido estaríamos muy mal», agregó a través de un comentario que recordó de manera implícita la pelea entre Kirchner y Bergoglio.

    Finalmente, sobre la participación de algunos integrantes de la Iglesia en conflictos sociales, el obispo de Gualeguaychú dijo que los prelados no están «con una actitud de oposición al gobierno ni de tomar postura política, sino más bien de acompañar las preocupaciones legítimas de la sociedad y ver cómo ayudar a disponer los corazones al diálogo».

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