Telerman emula a Kirchner, pero lo complica gobernar por decreto

Política

La costumbre de gobernar por decreto de necesidad y urgencia para evitar discusiones legislativas contagió a Jorge Telerman en la Capital, mientras reemplaza al suspendido Aníbal Ibarra y, a reflejo de lo que ocurre en la Nación, el kirchnerismo lo acompaña. Sin embargo, Telerman comenzó a fracasar. Ya envió dos DNU y está a punto de enviar un tercero en apenas dos meses de suplencia, pero en la Ciudad es diferente. Los DNU porteños tienen fecha de vencimiento si la Legislatura no los ratifica y respeta (no como ocurre en el Congreso). Le dejarán pasar el primero, que fuerza la organización de los juegos olímpicos sudamericanos, pero ya le rechazaron el segundo y le rebotarían el tercero. No le restan apoyo, le piden leyes, algo que no hace el oficialismo con Kirchner.

Jorge Telerman se apresta a firmar el tercer decreto de necesidad y urgencia en su estada de dos meses y medio en el sillón de Aníbal Ibarra, lo que ha activado a la Legislatura, pendiente en el verano de las audiencias de juicio político contra el suspendido jefe de Gobierno de la Capital Federal. Si mantiene el promedio y (juicio mediante) llegara a quedarse en el cargo que hoy ejerce, Telerman habrá firmado cerca de 20 de esos decretos a fin de año, mientras que Ibarra en 2005 (Cromañón incluido) suscribió 8 y en 2004, uno.

Los legisladores deberán celebrar el viernes una sesión extraordinaria a la que ellos mismos convocaron, para ratificar un DNU que perdería vigencia, con la amenaza de un papelón internacional que creen podría hacer la Ciudad de Buenos Aires si no se aprueba la norma.

Se trata de un decreto que crea un organismo para efectuar las obras necesarias -en estadios públicos y privados- para que se realicen en noviembre los Juegos Olímpicos Sudamericanos 2006 (Odesur), para lo cual ganó la votación Buenos Aires como sede. Si bien el decreto sería aprobado -previa conquista de quórum con diputados de vacaciones- el ARI se manifestará ferviente opositor a este tipo de medidas y por el lado del macrismo también llegará la queja.

• Votos

Telerman comenzará a sentir qué le espera si el juicio destituye a Ibarra. Por cierto las alianzas no lo desfavorecen. Si se toma como muestra lo que se viene discutiendo acerca de los juegos Odesur, el macrismo y el kirchnerismo -a pesar de algunas críticas- le reportarían los votos suficientes para sus normas. En cambio el ARI le negará la voluntad, a pesar de que en este caso ocurre una situación particular: el subsecretario de Deportes porteño (uno de los más interesados en liberar el presupuesto para las obras, cuyo costo la Ciudad compartirá con la Nación) es acusado por el ARI de las denuncias contra Enrique Olivera durante la campaña electoral.

Los aristas dicen no entender por qué Telerman no envió un proyecto de ley, ya que la Constitución porteña le estaría quitando la posibilidad del decreto si puede seguir los mecanismos usuales. Esa es la mayor crítica que le harán los seguidores de
Elisa Carrió, con Olivera a la cabeza, ya que el ex jefe de Gobierno preside la Comisión de Asuntos Constitucionales.

También algunos macristas le reprochan en el mismo sentido.

Ayer, en la comisión, Olivera firmó un despacho de minoría, pero
la mayoría aprobó el DNU deportivo, en cambio rechazó otro, referido a nuevos funcionarios.

Creen algunos que
las nuevas alianzas del kirchnerismo donde Telerman encuentra diálogo y atención, lo estarían animando a emular a Néstor Kirchner, con quien hasta ahora no logra sintonizar y que esos amigos conocen poco de la Constitución local. A diferencia de lo que ocurre en el gobierno nacional, inclusive antes de Kirchner, los DNU tienen plazos, discusiones y se respetan. Es por eso, por ejemplo, que el viernes urge la sesión extraordinaria, porque los DNU porteños caducan a los 30 días hábiles si la Legislatura no los ratifica.

De acuerdo con la respuesta que recibió Olivera de Telerman, la ciudad estaría invirtiendo unos $ 15 millones (no queda claro si es la parte que le toca o si la mitad lo aporta la Nación) para las obras necesarias en el Club Ciudad, GEBA, River y Defensores, entre otros. Otra de las objeciones que haría escuchar tanto Olivera con el macrista-peronista
Daniel Amoroso es que se eligieron lugares para las competencias, todos en la zona norte de la ciudad. El peronista quiere que en su territorio político, la zona sur, también llegue la función. « Debería enviar un proyecto de ley o un decreto con más aclaraciones», dice Amoroso, quien cuenta con el visto bueno de la Corporación Buenos Aires Sur para utilizar el parque Roca, además. Si bien ese legislador considera que es «más correcto un proyecto de ley», los macristas avalarían en esta oportunidad la medida.

• Apuro

Desde el gobierno porteño aseguran que hay apuro por constituir la comisión que lleve adelante un convenio que suscribió el año pasado el Comité de Juegos Olímpicos con el Gobierno de la Ciudad y la Secretaría de Deportes de la Nación, porque el Comité podría objetar que no están llevando adelante las acciones necesarias para la actividad deportiva. Otros consideran que desde agosto, cuando se pactó que Buenos Aires sería sede, sobró tiempo para redactar un proyecto de ley.

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