El jefe de Gobierno a cargo, Jorge Telerman, lograría esta semana que la
Legislatura porteña apruebe la ley de presupuesto de la Ciudad para el año
próximo, sin mayores modificaciones al proyecto original.
Los legisladores porteños ofrendarán esta semana a Jorge Telerman lo que muchos mandatarios quisieran tener a quince días de su gestión: la aprobación de la ley de presupuesto 2006, casi sin discusiones. Teniendo en cuenta que en la Legislatura el oficialismo casi no tiene representación, no es poco lo que recibirá el reemplazante jefe de Gobierno. La sanción de esa norma resultará la primera de gran importancia desde que Telerman asumió en lugar del suspendido Aníbal Ibarra y oficialistas y opositores prometen no complicar, en la medida de lo posible, su estancia.
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El macrismo y algunos legisladores del kirchnerismo, que pensaban discutir a fondo las partidas y la manera de presentar el Presupuesto, que decían no se ajustaba a la ley que rige para esos detalles, cambiaron de parecer después de que la Sala Acusadora diera curso al juicio político a Ibarra y lo suspendiera en su cargo. Antes de aquella sesión, se escuchaba sin disimulo a la oposición asegurar que no aprobaría el Presupuesto, al menos tal como había sido enviado.
El cambio de parecer que ha pactado ahora la oposición llega con la idea de «garantizarle gobernabilidad» a Telerman en este trance, con la idea que esa temporada de suplencia podría extenderse hasta 2007, cuando termine el mandato de Ibarra. Por ese motivo, el miércoles, cuando se trate en el recinto la aprobación de la norma más importante para la gestión de la Capital Federal, sólo podría haber algunos rechazos de la izquierda y declamaciones variadas.
El macrismo apenas espera que la secretariade Hacienda, Marta Albamonte, les apruebe algunos de los cambios que les ha hecho llegar para el Presupuesto y estarían conformes. Tampoco parece en situación de abrir fuertes discusiones el staff de Ibarra que ha heredado Telerman, y la funcionaria estaría dispuesta a hacer algunas concesiones, aunque uno de los pedidos puede provocar conflictos. Es el caso de la partida para Seguridad, ya que le prometieron a Diego Gorgal -secretario del área- quepelearían por mayor dinero para sus oficinas y han encontrado que quitándole unos $ 10 millones al Presupuesto que tendrá la Guardia Urbana (el grupo de jóvenes que conduce el tránsito de peatones en algunos puntos de la Ciudad) se podrían agregar inspectores para controlar los ascensores porteños.
Es que la Guardia Urbana está bajo la órbita del jefe de Gabinete de Ibarra (ahora de Telerman), Raúl Fernández, quien no mantiene las mejores relaciones ni con la oposición ni con los kirchneristas y directamente están solicitando reducirle la partida para entregarla a un área donde las afinidades son diferentes: Gorgal ocupa el cargo con la bendición que le diera el dualista Juan José Alvarez y sus aliados macristas, pero se ha convertido al kirchnerismo y sin perder las buenas relaciones con sus ex compañeros de ruta.
Sin embargo, todo podría quedar en amables discusiones, como nunca ha sucedido en los debates sobre estos temas, si se impone el acuerdo de no mortificar a Telerman retrasando la votación. Otro punto que le piden los macristas a Albamonte está referido a las partidas para Educación. El legislador Marcelo Godoy le reclama a la secretaria de Educación, Roxana Perazza, que retenga unos $ 40 millones de subsidios para las escuelas religiosas, que han sido disminuidos, mientras que hay también pedidos para reasignaciones de partidas en el área de Salud.
Algunos kirchneristas estaban dispuestos a criticar varias cuestiones del proyecto de Presupuesto, pero, en el mismo sentido que los macristas, prefieren ahora no complicar los días de gestión de Telerman, quien así podrá estar tranquilo de que le autorizarán gastar $ 7.466.329.219, tal la proyección para el próximo ejercicio del Gobierno porteño, un récord en los últimos años. Pero los legisladores tendrán también lo suyo, ya que aprobarán una partida de poco más de $ 121 millones para la Legislatura, aun cuando en un gesto de austeridad piensan devolver cerca de $ 3 o $ 5 millones, para bajar el promedio en la distribución que los deja con un costo a razón de $ 2 millones al año por diputado ($ 5.465 diarios). Otro de los sectores que será beneficiado con el Presupuesto y traerá alivio al jefe de Gobierno es el del plantel de empleados de la Ciudad. Los 120 mil agentes, incluidos médicos y maestros, se llevarán casi la mitad del Presupuesto, unos $ 3.300 millones que incluyen 27% de incrementos y recategorizaciones de personal, además del blanqueo de contratados que se viene realizando y aumentará una vez que se apruebe la ley, si aceptan los diputados que se puedan reasignar partidas con ese propósito.
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