Otra puja por cargos porteños mantiene en tensión a cuatro porciones de las que integran el gobierno de Jorge Telerman. La disputa es por la dirección de los centros barriales, y la protagonizan la propia tropa de Telerman, el socialismo, el posibarrismo y los kirchneristas.
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Así, la pelea porteña por los 105 cargos electivos nuevos que genera la división en comunas de la Ciudad no sólo se prepara para la competencia en las urnas. Por estas horas, Telerman se encuentra entregado al reparto de la conducción de los 15 Centros de Gestión y Participación Comunal, que reemplazaron a los 16 Centros de Gestión y Participación por ley. Se trata de las oficinas barriales donde actualmente se realizan trámites y denuncias, entre otras actividades, pero que, a partir de la sancionada ley de comunas y cuando los vecinos voten -teóricamente el año que viene- por las juntas de siete miembros que las comandarán, tendrán otras funciones, como atender los servicios de su zona y mejor presupuesto.
Mientras no hay elección, los titulares de los centros comunales son dispuestos a voluntad del jefe de Gobierno, quien recientemente, mediante un decreto, mutó los 16 ex CGP a la geografía de las 15 comunas, que se delinearon agrupando barrios.
Ese cambio, con el cual Telerman intenta dar muestras de la transición hacia la nueva forma en que se administrará la Ciudad y señales de que habrá elección de comuneros en 2007, trae, claro, la renovación también de cargos.
El kirchnerismo se sentará hoy a la mesa de negociación, cuando ya hay algunas cuestiones casi definidas y hasta un decreto con la mitad de las designaciones, a publicarse en cualquier momento.
Las comunas dependen ahora del Ministerio de Gestión y Participación que comanda el socialista Roy Cortina, quien estaría prometiendo a los vecinos que la votación de las juntas de comuneros se realizará en cualquier momento. Pero la palabra final sobre nombramientos se encuentra reservada a Telerman, quien por ahora delega la previa de esas decisiones en su secretario Legal y Técnico, Sergio Beros, uno de sus brazos políticos en la gestión. Gerenciar, a partir de ahora, uno de esos centros significará para el color político que lo retenga cierta ventaja para el día de las urnas, ya que es casi un camino obligado el de comenzar la campaña para la conquista del lugar por el voto desde esa tarima privilegiada hacia los vecinos.
Noroeste
En esa trama, una de las disputas más ásperas que trata el kirchnerismo de resolver es por la comuna 12, que integran barrios del noroeste porteños, como Saavedra y Villa Urquiza (ver mapa), y que hasta ahora estaba a cargo de una persona de la línea de la senadora Vilma Ibarra. El kirchnerismo quiere retener la conducción de esa comuna, pero al parecer los negociadores de Telerman la tendrían reservada para un ex vilmista, quien emigró nada menos que a las filas de Helio Rebot, el legislador que sumó el voto que faltaba para la destitución de Aníbal Ibarra. La otra posibilidad que se menciona es que Telerman podría resignar la comuna para Rebot (quien a pesar de ser del bloque oficialista, se mantiene prácticamente autónomo desde aquel voto fulminante) y ofertarla para la esposa de un dirigente del PJ de la zona que estaría apoyando a Telerman.
El socialismo a su vez disputa lugares con la porción del ibarrismo (o ex ibarrismo, nunca está claro) que conduce Raúl Fernández, el secretario general de Telerman y ex jefe de Gabinete de Aníbal Ibarra. Por ahora, los socialistasse quedarían con la dirección de dos comunas, Fernández con tres y Telerman con cinco, aunque otra cuenta podría dar que en realidad el jefe de Gobierno se reserva 10, ya que el reparto al partido de Norberto La Porta y a la agrupación del ex ladero ibarrista es parte de su propia tropa hoy. El kirchnerismo así aspira a concentrarse en cinco comunas, una de las cuales ya prácticamente está definida. Es la 1, que abarca desde Retiro a Constitución y pasa por el histórico San Telmo (ver mapa), cuyo Centro de Gestión estuvo a cargo del actual legislador kirchnerista Sebastián Gramajo, quien al asumir su banca, en diciembre pasado, dio paso a una sucesora, que como él tiene su terminal política en el secretario de Cultos de la Nación, Guillermo Oliveri. Además de la pelea por la comuna 12 y casi confirmar que retiene la 1, el kirchnerismo aspira a dos lugares (las comunas 9 y 3) para las tribus del sindicato de porteros que lidera Víctor Santa María y la 10 para el sector de la legisladora Silvia La Ruffa.
En Recoleta, quedaría alguien que responda a Fernández como ahora, lo mismo que en la comuna que agrupa a los barrios de Belgrano y Núñez, mientras que Caballito quedaría para los socialistas y también la comuna 15 -donde vive Ibarra- que abarca desde Villa Crespo hasta Agronomía (ver mapa).
Otra indefinición es la zona 11 que comparten Villa Mitre, Villa del Parque, Villa Devoto y Villa Santa Rita.
Aristas
La otra pelea simultánea es la que dan los aristas, embarcados en que la elección de comuneros se haga este año, algo imposible que ya ha reflejado por escrito la jueza María Servini de Cubría, quien anticipó que requiere 6 meses para elaborar los padrones por comunas que reemplazarán a los actuales por circunscripción. Por eso el ARI incluyó la semana pasada, en la ampliación del Presupuesto que se le aceptó a Telerman, $ 2 millones para que la Justicia electoral haga esa tarea.
Lo cierto es que la respuestaa la mayor incógnita la tiene guardada Telerman en su voluntad: si realmente convocará a esa votación que el año que viene podría realizarse junto con la elección de jefe de Gobierno y legisladores locales o, como pide el ARI, en urnas aparte, en otra fecha.
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