El silencio que Elisa Carrió mantiene con su propia tropa a partir de su decisión de alejamiento de la vida partidaria ha provocado un cambio en el estado de ánimo de los aristas. Una conjugación de irritabilidad y escalofrío, según definen quienes se animan a confiar en voz baja cuál es la duda que más los aqueja: «Ella dijo que es joven y que si no es en 2007, será en 2011». Lo interpretan con optimismo en cuanto a las posibilidades de que la diputada pudiera consagrarse en la presidencia de la Nación. Otra lectura les hace temer: «¿estará pensando en dejar su candidatura para el año que viene?». Temor exagerado, propio, quizá, del cimbronazo, ya que la propia Carrió ha manifestado que no dejará su postulación y ante sus más fieles se mantiene firme en la carrera electoral.
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«Carrió está bien y hasta se rió de algunas especulaciones que hablaban sobre la posibilidad de que se postulara a jefa de Gobierno», aseguran en su menudo entorno. Es que la legisladora parece haberse recluido al punto extremo de sólo atender y conversar con tres o cuatro colaboradores, entre ellos Eduardo Macaluse y «Tata» Quirós.
Los más convulsionados son por ahora los aristas porteños. Recién ayer mantuvieron la primera reunión de bancada desde que, el viernes pasado, Fernando Melillo pegó el portazo a la conducción de la bancada y del ARI Capital. Aun su reemplazante en el bloque, Fernando Cantero, y su sucesor en la conducción partidaria del distrito, Guillermo Smith, han logrado hablar con Carrió. Aseguran que los legisladores están tan susceptibles que el más nimio debate los ha hecho entrar en discusiones de tono desmedido. Hasta dicen que Smith acercó a la mesa ejecutiva del ARI el borrador de un comunicado de prensa para anunciar que asumirá en reemplazo de Melillo y como le corrigieron unos puntos del escrito, sintió que no lo estaban respaldando, lo que manifestó no del mejor modo.
Sin embargo, los aristas han pactado una estrategia, casi se diría sentimental. Quieren dar medidos pasos de baile para evitar que cualquiera de sus actitudes, planteos o dudas irrite a Carrió.
Reunión ampliada
El lunes se encontrarán en una reunión ampliada los nueve legisladores porteños del ARI y los diputados nacionales por el distrito. No saben aún si Carrió participará de ese encuentro, para el cual esa presencia es la mayor expectativa que acuñan.
Esperan, en cambio, que allí pueda darse un debate interno donde tendrán que explayarse los miembros de la nueva conducción del ARI Capital, tanto de la bancada de la Legislatura porteña como del partido.
Momentos clave
Por ahora aguardan que algún gesto de la legisladora los lleve a recobrar el ímpetu para dos momentos que consideran claves: uno es cuando sesione en La Pampa un congreso nacional partidario, la primera semana de agosto.
El otro es la organización de la estructura necesaria para la campaña política de la que ya está en curso, prematuramente, la pretemporada.
De eso saben que depende el resultado de la discusión que esperan salde en La Pampa las desavenencias entre los que quieren recuperar los lineamientos que el ARI planteó en el llamado documento de La Emilia (San Nicolás) y los que prefieren abrir el camino a alianzas, aunque no se ajusten tanto a los mandamientos iniciales del partido que fundó Carrió.
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