Rodolfo Terragno ya se prepara para ser candidato a senador por la Capital. El ex jefe de Gabinete de Fernando de la Rúa, que soñaba con disputarle a Domingo Cavallo el puesto en la Cámara alta (siempre alardeó con que le había ganado un debate televisivo al ahora ministro), está alentando a su tropa para que no acepte al armado de listas por consenso como viene haciendo el radicalismo, y, en cambio, sentencia a la UCR a tener internas partidarias, que no son abiertas en ese partido. Terragno conforma una sociedad, Encuentro, dentro del radicalismo con la línea Centenario que pilotea Jesús Rodríguez y que comenzó a trazar una gruesa línea divisoria con la porción mayor de la UCR de la Capital, el delarruismo que preside Rafael Pascual (primer mandatario por aclamación de la línea interna Participación que hegemoniza el Presidente).
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Por caso, en los plenarios partidarios, el terragnismo mantiene una tónica opositora a los pasos del gobierno, como fue el exabrupto del presidente del bloque UCR, Cristian Caram, quien aseguró estar «en la vereda de enfrente» del gobierno nacional, toda una catarsis que no se manifiesta con la gestión porteña de la Alianza, ya que Encuentro mantiene una afinada sintonía con Aníbal Ibarra. Tampoco la enemistad, si la hay con Fernando de la Rúa, llega a plasmarse en documentos por representar el sector Encuentro a la porción minoritaria de la UCR Capital, aun cuando adhieren algunos alfonsinistas ortodoxos. La mayoría porteña de la UCR la representan Participación y Cambio Radical, que hegemoniza Enrique Nosiglia.
Los socios Terragno-J. Rodríguez quieren, sin embargo, «diferenciarse» del radicalismo de De la Rúa. Por eso, dicen que están dispuestos a confrontar listas de candidatos a senadores y diputados nacionales en internas domésticas, en las que también se elegirán delegados al Comité Nacional.
Esta semana, Encuentro mantendrá una reunión que será la continuación de otra que tuvo hace dos semanas. El temario rondará sobre la compulsa casera cuya fecha debería fijarse para la última semana de junio próximo o la primera de julio.
Una idea que todavía no descarta esa sociedad política es la de convencer a Elisa Carrió para que sea la candidata a senadora del sector. «Lo vemos difícil porque ella no quiere saber nada con nadie, aunque se le explique que hay una diferencia», confió uno de los arquitectos de esas futuras boletas preelectorales. Si la estrategia de convencimiento fracasara, el que sigue en la lista de posibilidades es Terragno, quien ya tiene preparada una precampaña, con afiches incluidos, para la que está esperando el momento de difundir.
El mayor problema de esa eventual interna no parece ser sólo el candidato a senador. Si no hay otra solución que las urnas, uno de los complicados sería Rafael Pascual -número puesto para encabezar la lista de diputados nacionales y así renovar su mandato y la presidencia de la Cámara baja-, en caso de que el grupo opositor al delarruismo pudiera vencer en el cuarto oscuro en la interna.
Por ahora, los terragnistas aseguran no querer «lista de unidad» y juran que no se trata «de una presión para el reparto de lugares que nadie nos negaría».
En las últimas elecciones, la UCR resolvió las listas de candidatos sobre el último minuto de plazo, como es ya una tradición partidaria, una vez que acordó nombres y que De la Rúa marcó vetos y aprobaciones. Para octubre, si la dupla Terragno-J. Rodríguez insiste y presenta boletas, tendría que resolverse la cuestión irremediablemente mediante internas. A la lista que resulte irían intercalados los candidatos del Frepaso, si es que la Alianza concurre como tal a los comicios y si no se adhieren otros candidatos del cavallismo.
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