Mientras el grueso de la CGT se muestra como red de contención para Alberto Fernández, el kirchnerismo refuerza su vínculo con el sector sindical que orienta Hugo Moyano. La semana pasada, en medio de las discusiones parlamentarias en torno del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el ministro del Interior y referente de La Cámpora, Eduardo “Wado” De Pedro, se reunió a solas con el ferroviario Sergio Sasia, líder de un conglomerado de gremios del transporte (CATT) que se alzó con ese cargo a instancias de la familia Moyano.
El kirchnerismo tiende puentes con el sector de Moyano
El ministro “Wado” De Pedro, referente de La Cámpora, recibió al ferroviario Sergio Sasia, delegado de los camioneros en la estratégica central transportista CATT.
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El encuentro estuvo enmarcado en la diferenciación entre sectores de la central obrera frente al acuerdo con el Fondo: mientras Héctor Daer y Carlos Acuña, dos de los secretarios generales, acudieron al Congreso para respaldar las tratativas del Ejecutivo, Pablo Moyano, el tercero en esa estructura, se ausentó sin aviso. Ese gesto, además, tuvo como antecedentes varios chispazos entre funcionarios de confianza del jefe de Estado con el espacio encabezado por los camioneros.
Los alineamientos, además, son consistentes con el escenario que impera en la CGT: como explicó este diario la semana pasada, a cuatro meses de reunificada con mayor volumen político en la historia reciente, la organización se encuentra virtualmente paralizada, con dirigentes que actúan con agenda propia y sin debates internos. De hecho hasta ayer no estaba planificada una reunión del Consejo Directivo de la central siquiera para acordar una posición frente al debate que habrá el miércoles en el Consejo del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil.
Sasia acudió el martes pasado a la reunión con “Wado” De Pedro para conversar, en lo formal, del planteo sectorial por una ley Federal de Transporte orientada a ligar todos los servicios logísticos del comercio interior y exterior bajo un sistema multimodal para reimpulsar el ferrocarril, ahorrar costos y mejorar la productividad. De todos modos se coló la cuestión política: en esa instancia el funcionario hacía equilibrio entre su pertenencia a La Cámpora (incluso fue el primer ministro en presentarle a Alberto Fernández su renuncia tras la derrota del oficialismo en las PASO) y su apoyo institucional al acuerdo con el FMI tal como precisó en una entrevista con un diario español.
Ambos coincidieron en la importancia de fortalecer el Frente de Todos una vez superado el trance legislativo. El día anterior Sasia junto al camionero Omar Pérez se habían reunido con el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, con temáticas y conclusiones similares. Pérez, por su parte, se reunió la semana pasada con el ministro de Transporte, Alexis Guerrera, con quien la relación parecía cortada por las constantes quejas de Hugo Moyano y sus aliados por la aparente falta de respuestas a sus reclamos. Guerrera responde a Massa.
Así el espacio liderado por los camioneros cubrió dos de los tres accionistas del Frente de Todos en una semana particularmente tirante en la coalición gobernante, y en la que los diputados que responden a La Cámpora rechazaron el acuerdo con el FMI y Cristina de Kirchner lamentó públicamente el resultado legislativo.
La relación entre el kirchnerismo y el moyanismo atravesó todos los estados a lo largo de los años. Desde la sólida alianza establecida en los días tempranos de la gestión de Néstor Kirchner hasta la ruptura con Cristina Fernández en 2012 para pasar a un acercamiento y comunión ideológica desde el triunfo del Frente de Todos. Más allá de eso Hugo Moyano siempre mantuvo un vínculo cordial con Alberto Fernández.




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