Los represores detenidos en el marco de la causa en la que se investigan crímenes de lesa humanidad cometidos en la ESMA fueron trasladados hoy al penal de Marcos Paz, luego de que el juez federal Sergio Torres ordenara que debían ser alojados en cárceles comunes.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La medida incluyó a ex marinos como Jorge "El Tigre" Acosta y Alfredo Astiz, quienes continuarán detenidos en el penal perteneciente al Servicio Penitenciario Federal (SPF), indicaron fuentes oficiales.
Los marinos estaban alojados en el Instituto Penal de las Fuerzas Armadas en Campo de Mayo, pero fueron trasladados a Marcos Paz, donde ya se encontraban detenidos el ex capellán Christian Von Wernich y Miguel Etchecolatz, entre otros represores.
Torres tomó la decisión de ordenar el traslado de los represores luego de que el ex prefecto Héctor Febres muriera por la ingesta de cianuro dentro de su celda, en una dependencia de esa fuerza.
Según explicó el magistrado, con esta medida se busca "proteger a los imputados frente a posibles circunstancias que puedan poner en peligro sus vidas", a fin de "garantizar el sometimiento a la acción de la Justicia".
En paralelo, fueron trasladados desde Resistencia a Campo de Mayo ocho militares imputados en la causa por la denominada "Masacre de Margarita Belén", que investiga la tortura y el fusilamiento de 22 presos en 1976, en su mayoría militantes de la Juventud Peronista.
La semana pasada, tras conocerse la noticia de la muerte de Febres, la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo reclamó el "inmediato traslado" de los militares detenidos en dependencias de las Fuerzas Armadas a cárceles comunes, bajo el control del SPF.
Además de Astiz y Acosta, la decisión de Torres comprende a Antonio Pernías, Carlos Octavio Capdevila, Pablo García Velasco, Juan Carlos Rolón, Alberto Eduardo González, Jorge Carlos Radice, Raúl Enrique Scheller, Adolfo Miguel Donda, Néstor Omar Savio, Víctor Francisco Cardo, Carlos Guillermo Suárez Mason (h), Carlos José Pazo, Hugo Enrique Damario y Rogelio José Martínez Pizarro, entre otros.
Actualmente hay casi doscientos represores procesados y con prisión preventiva por crímenes cometidos durante la dictadura, a la espera de un juicio oral.
De ellos, alrededor de setenta gozan de prisión domiciliaria y otros tantos están en unidades militares.
Dejá tu comentario