23 de febrero 2005 - 00:00

UCR porteña: cae jefe acusado de ibarrismo

Aníbal Ibarra
Aníbal Ibarra
La UCR porteña aprobó ayer, en un escandaloso plenario, «otorgar 48 horas» al presidente del Comité Capital, Jorge Casabé, «para que piense y medite su renuncia», ya que lo acusan de apoyar a Aníbal Ibarra en contra de las resoluciones partidarias.

La decisión sostiene además que si Casabé no renuncia lo destituirían en el primer plenario de marzo. En cambio, se alejó por las suyas el vicepresidente partidario, Cristian Caram -ex candidato a jefe de Gobierno en la última votación- y otros miembros de la mesa de conducción. Por lo pronto también fijaron el 29 de mayo próximo como fecha de internas partidarias.

El radicalismo porteño salió abruptamente del letargo en que lo sumió la renuncia de Fernando de la Rúa que, como dicen los propios militantes de la UCR, los mantuvo «de luto tres años». El despertar se vivió en toda su dimensión el lunes por la noche en la sede del Comité Capital durante un plenario que se prolongó hasta las cuatro de la mañana, donde la mayoría de los delegados pujó por el descabezamiento de la cúpula. La guerra estalló contra el titular de la casa, Casabé, y su declaraciones a favor del referendo al que convoca Ibarra, contrarias a la última decisión del Comité Capital. Para saldar esa diferencia hubo en cuatro ocasiones durante la agitada noche, intercambio de trompazos y sopapos entre delegados y asistentes filo ibarristas y el resto del Comité concentrado en los representantes de los conocidos caciques Enriqueotros.

A Casabé le pedían la renuncia por haberse manifestado públicamente en contra de lo que votara el último plenario, es decir, la decisión de no ayudar a Ibarra a juntar firmas y mucho menos apoyar su convocatoria a la revocatoria de su propio mandato.

«Me da vergüenza»,
atacó el delegado Gustavo Vivo para referirse a la representación que a su juicio ejerce Casabé. Los discursos siguieron subiendo el tono y hasta las manos que terminaron sobre el titular partidario quien no sólo se llevó la camisa rota sino que al concluir la tenida debió escaparse para no ser más agredido.

• Recalentamiento

«Viendo a quienes tengo enfrente, ex concejales, mi conciencia está tranquila», devolvió en un momento el titular partidario lo que recalentó más la noche.

Estaban, entre otros,
«Quique» Benedetti, Carlos Louzán, Pedro Querido, el ex legislador Eduardo Pachecho y aunque no es delegado, el pro candidato Nito Artaza. Faltó, sin embargo, Luis Brandoni, a pesar de tener igual que el cómico el día libre de actuación. Precisamente, Brandoni comulga con el núcleo al que pertenece Casabé, junto con la diputada nacional Silvana Giudice y el senador Rodolfo Terragno. La mayoría de esos adherentes a Ibarra, conformaron la corriente interna La Causa, incluso con Gustavo López (secretario de Cultura porteño) y son acusados en los plenarios de mantener relaciones laborales con el jefe de Gobierno, que por cierto tienen muchos.

Si bien la piedra del escándalola desató el referendo, la confrontación ya había comenzado entre los dos grupos, cuando los filo ibarristas aceptaban una alianza de centroizquierda con el gobierno porteño y por carácter transitivo con el nacional, y el resto (incluido el propio
Angel Rozas) rechazó esa posibilidad.

En la madrugada de ayer hubo 77 votos de delegados a favor de pedir la destitución de
Casabé y 12 en contra. Ayer, Casabé aseguró a este diario que «estoy pensando» la decisión, pero aclaró que no hay mecanismo previsto en la carta orgánica partidaria para su remoción. «Yo no pedí ni pediré planillas para juntar firmas para Ibarra y la UCR no está ni oficial ni extraoficialmente haciéndolo», dijo Casabé ayer.

Finalmente el Comité Capital emitió una resolución en la que rechaza
«la manipulación política pretendida por el jefe de Gobierno de la Ciudad con la convocatoria al referendo de revocatoria».

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