Un diputado realista: "En el Congreso estamos de adorno"
-
Milei encenderá una de las antorchas de la independencia en Israel
-
"Milei sí o Milei no": la nueva grieta que marca la política
Periodista: ¿Cómo está la actividad en el Congreso después de haberle aprobado a Domingo Cavallo los poderes especiales por un año?
Oscar Lamberto: Como dije la noche del debate por las facultades especiales: estamos todos al pedo, de adorno. Pero con un agravante: estamos al pedo y sin ideas. Estamos utilizando una frase de Juan Domingo Perón cuando no sabía qué hacer con la política: desensillar hasta que aclare.
P.: ¿Y cómo ve la situación del país?
O.L.: Habría que preguntarse si a Cavallo le fue tan bien con los inversores de EE.UU. como apareció en algunos medios. Si uno mira la situación objetiva del país, tiene que decir que es poco menos que desastrosa. Pero para eso me remito a las declaraciones que hizo mi gobernador (Carlos Reutemann): «Veo un país que está muy condicionado. Me manejo con realismo, no soy un vendedor de humo».
P.: Pero los peronistas no deberían estar en contra de muchas medidas de Cavallo, por lo menos las reactivantes...
O.L.: Mire, no todas las medidas que se tomaron están surtiendo el efecto que se quiso lograr. Por ejemplo, la suba de aranceles a la importación y la baja a cero en los bienes de capital están generando a algunos industriales más problemas que beneficios.
P.: Se supone que el efecto debía ser el contrario, fue una medida protectiva...
O.L.: El tema es que los empresarios que lograron sobrevivir de la crisis ya habían aprendido a respirar abajo del agua.
Es decir, se las arreglaron para optimizar costos. Para esto se preguntaron: «¿Cómo armamos una estructura de costos para sobrevivir?» Tomaron componentes nacionales y partes importadas para fabricar cada producto. Así lograron sobrevivir aprovechando un arancel de importación de 3% que existió en la época de José Luis Machinea. Eso lo conseguían gracias a un programa de importaciones donde se metían todas empresas y se terminaba transformando el arancel de 15% en ese 3%.
P.: Y ahora la suba se les vuelve en contra...
O.L.: Y de eso ya se están quejando muchas empresas nacionales. Ahora les aceleran la devolución de 10% anticipado por el IVA por la fabricación de bienes de capital. Pero les subieron los aranceles de las partes importadas que utilizan y le bajan a cero el arancel de importación de bienes de capital. El arancel de importación era de 15% y ahora se lo llevan a 35%. Entonces aumentan los costos internos, y el reembolso que reciben sobre las partes nacionales no alcanza a cubrirles el total y tienen que competir con un tipo que tiene arancel cero que trae el producto desde afuera.
P.: Pero contra eso rige una protección muy fuerte para los fabricantes netamente nacionales...
O.L.: Para gozar de esa protección la industria primero se tiene que recomponer, y eso lleva tiempo. El tipo que fabricaba lavarropas y quebró está muerto y tiene que empezar de cero. Además, la suba de aranceles va a tener impacto inmediato en algunos precios, el caso más cercano va a ser la harina blanca.
P.: ¿Con el impuesto a los débitos y créditos bancarios también ve problemas?
O.L.: Creemos que va a necesitar cientos de revisiones que, en muchos casos, se pueden solucionar con resoluciones interpretativas. Pero lo cierto es que esa ley la hicieron tan de apuro que ni siquiera se recogió la experiencia de la etapa anterior de vigencia en la Argentina. Es cierto que el tributo es distorsivo, pero si no se puede evitar, hay que tratar de que no se escape ninguno.
P.: ¿Por ejemplo?
Entrevista de Rubén Rabanal




Dejá tu comentario