1 de julio 2003 - 00:00

Un interés impide el acuerdo Rico-Patti

Prosperan las negociaciones pero falta definición. Hasta ahora, múltiples han sido los encuentros; sin embargo, la salida sigue confusa: Aldo Rico y Luis Patti entienden la conveniencia de unir fuerzas para la próxima contienda electoral, pero no logran limar diferencias ni bajar intereses. Tanto que ni ellos dos, por ahora, se han encontrado. Eso sí: gestores varios intervinieron y, por su cuenta, cada uno de los interesados envió mensajes al otro. Ejemplos: Rico se vio con Carlos Menem, éste luego se reunió con Luis Patti. Lo mismo hizo Alberto Rodríguez Saá. Algo semejante ocurrió con otro intermediario -hoy en España-, el legislador Dante Camaño (hermano de la ex ministra de Trabajo) y acciones paralelas realizan con entusiasmo el ex titular de la Cámara de Diputados Alberto Pierri; quien fuera presidente de Racing Club, Daniel Lalín; Alberto Kohan; los sindicalistas Antonio Cassia y Oscar Mangone (éste ya va en una lista de diputados) y otros voluntarios. Todos quieren estar en la lista de los premios y, por lo tanto, se anotan antes.

El cuadro es el siguiente: para vencer a Felipe Solá y al duhaldismo, es imprescindible juntar las fuerzas de Rico y Patti (aunque ambos son conscientes de que no es aritmético el agregado de uno sobre el otro). Además, para la nueva sociedad se reserva más de un conflicto: no abundan los cargos a repartir porque cada candidato ya tiene compromisos asumidos (no olvidar que toda campaña implica gastos) y, cualquier fundición partidaria supone que desaparezcan muchos adherentes. Esta búsqueda desesperada por la permanencia y la incorporación -por parte de personajes menores-oculta otra realidad clave: Rico o Patti deben resignar la aspiración de gobernador. Y, en ese punto, está parte de la enojosa cuestión.

No cualquier atrevido le dice a Patti o a Rico que se baje. Aunque, obvio, esa devaluación significa una ganancia: el que retrocede pasa a encabezar la lista de diputados. Y, si bien no hay garantías de triunfo para el gobernador, sí la hay para el ingreso al Congreso. Aun así, los dos hombres son orgullosos y no resuelven el tema. Uno, Rico, porque se considera con más desarrollo provincial y nacional, más habituado a las grandes ligas; el otro, Patti, debido a que las encuestas -en relación con Rico-lo privilegian por una mínima ventaja. Y así están en la semana, con nuevos intermediarios, presiones varias, sabiendo que la fecha se acorta y que en no más de 10 días tendrán que definirse. Además de enfrentarse al espejo por lo que decidan, tendrán que enfrentar a su propia gente para decirle quién queda y quién no, aparte de entregarles trofeos a políticos que ofrecen estructura a cambio de figuración. ¿O acaso, si es cierto que vale el aparato de Pierri en ciertos distritos, se lo van a prestar gratis? En la tierra del duhaldismo, como se sabe, todo es al contado.

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