11 de septiembre 2007 - 00:00

Un juez para ir contra piqueteros

Eugenio Burzaco
Eugenio Burzaco
Cuando faltan tres meses para que asuma la Jefatura de Gobierno de la Capital Federal, Mauricio Macri no tiene aún completo su plantel de ministros. Sin embargo, lo apura a esa definición la presentación, a fin de mes, que se hará en la Legislatura del Presupuesto para 2008. Para que las cuentas se adapten a su administración, Macri enviará a fin de mes la modificación de la ley de ministerios y además deberá presentar a los funcionarios que ocuparán cada área para que discutan el Presupuesto con los legisladores. Por ahora así está previsto, mientras a Macri le preocupa hoy resolver cómo va monitorear en su gestión los temas de seguridad y espacio público, con los que batalló en la campaña electoral.

Aún sin ministros predesignados, Macri requerirá, especialmente en Seguridad designar un representante de la materia ante los legisladores, ya que el Presupuesto que presente Jorge Telerman se diferenciará en ese sentido del de Macri por dos cuestiones. Una es que el jefe electo quiere cambiar el ministerio de Gobierno por otro de Seguridad y Justicia, y el área de Control Comunal (que actualmente está en Gobierno) separarla. Además, Macri quiere una fuerza de seguridad propia cuyo diseño requerirá de la reserva de partidas.

«Lo primero es sacar a los vendedores ambulantes», le dijo Mauricio Macri al juez de la causa Skanska, Guillermo Montenegro, cuando le ofreció, hace cerca de veinte días, ser ministro de Seguridad y Justicia en el Gobierno porteño que el jefe de Gobierno electo asumirá el próximo 10 de diciembre.

Además, el macrismo espera que el magistrado ponga freno a los cortes piqueteros en las calles de la Capital Federal, que junto con los comerciantes ilegales son dos de las principales preocupaciones del mandatario electo para cuando administre la Ciudad de Buenos Aires.

A Montenegro no le habría parecido poca cosa dar esas peleas, pero de todos modos el magistrado se tomó su tiempo para responder y hasta una licencia. Aunque a nadie escapa que una respuesta de ese estilo, cuando aún faltan tres meses para que Macri ocupe el puesto para el cual fue electo en junio, es arriesgada, en el macrismo consideran que «lo de Montenegro es casi un hecho».

Pero a la vez, Macri piensa en una agencia de control comunal, un organismo descentralizado que no integra los niveles de la estructura orgánica de los ministerios para que se dedique a la actividad de de sobornos. los inspectores, pero el diseño de ésta permitiría que el magistrado, convertido en ministro, tenga de todos modos el control de los temas polémicos como la venta ambulante.

Montenegro ayer se reincorporó a su actividad en el juzgado, tras un viaje de descanso por Cuba, pero no adelantó si aceptará la invitación de Macri.

El juez federal debe tomar declaraciones indagatorias en el marco de la causa Skanska antes de definir las situaciones procesales de los imputados por el supuesto pago Por ahora, Macri ha conseguido que el Congreso modifique la llamada ley Cafiero para que la Ciudad cuente con policía propia, pero ante la negativa de las autoridades nacionales a transferirle parte de la Policía Federal a la órbita porteña, el futuro Gobierno debería diseñar su propia fuerza de seguridad. El proyecto lo tiene el macrismo y participaría de esa conformación el diputado Eugenio Burzaco, quien asumiría una subsecretaría dentro del área de Seguridad, de acuerdo con lo que está previsto en el organigrama del macrismo.

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