En otro coletazo de la reducción presupuestaria que Horacio Rodríguez Larreta planea para 2021 la Unión Obrera de la Construcción (Uocra) marchó ayer hacia la sede del Gobierno porteño para protestar por el despido de 460 operarios de las obras de ampliación de la cárcel de Marcos Paz, una iniciativa que financian a medias el municipio y la Nación para derivar a los presos del penal de Devoto. Los funcionarios de la ciudad se comprometieron a recibir la semana próxima al gremio para explorar una solución. Se trata de un conflicto de similares características al que advirtió el gremio de Camioneros en caso de prosperar una rebaja salarial por la poda del servicio que propone CABA para compensar la pérdida de un punto de la coparticipación a manos de la provincia de Buenos Aires.
La protesta se desarrolló a través de una caravana de la Uocra que arrancó a media mañana en la esquina de Belgrano y Combate de los Pozos para dirigirse a Usapallata 3150, la sede del Gobierno porteño en el barrio de Parque Patricios. Los despidos fueron efectivizados el 3 de diciembre por la empresa Construcciones Sudamericana con el argumento de que la ciudad de Buenos Aires había discontinuado el pago de los certificados de obra.
Aunque la construcción tuvo desde el principio de la pandemia actividades exentas de cumplir la cuarentena por tratarse de obras impostergables en los últimos meses se produjo una caída cercana al 30 por ciento con una pérdida de puestos de trabajo récord: de arrancar el año con unos 420 mil operarios, la actividad contabiliza cerca de 100 mil menos. En función del resultado de la reunión de la semana que viene la Uocra advirtió que podrá disponer un paro general de actividades. “Estamos en estado de alerta y movilización y queremos anunciar que si tenemos que profundizar nuestra lucha lo haremos”, le dijo a Télam Cirilo Romero, secretario de Organización de la filial porteña del gremio.
Dejá tu comentario