22 de junio 2011 - 21:42

Viejos dirigentes mañeros abstenerse

Cristina durante su anuncio de candidatura en Casa Rosada.
Cristina durante su anuncio de candidatura en Casa Rosada.
"Mi compromiso es irrenunciable e irrevocable, no solamente por su memoria, por su legado, sino, fundamentalmente, por los jóvenes que tanto esperan de este nuevo país y en el que espero ser un puente entre las nuevas y viejas generaciones", dijo ayer la Presidente Cristina de Kirchner, al finalizar su discurso donde anunció su deseo de competir por otro periodo. Esta frase, encierra, según interpretan en la Casa Rosada, el eje del kirchnerismo de Cristina.

Los jóvenes lentamente fueron acercándose a la política atraídos en primer lugar por la defensa de los derechos humanos, sin embargo es durante el Gobierno de Cristina que se constituyen en una fuerza política a través de La Cámpora que de alguna manera reemplaza a la Juventud Peronista.

La pelea con el Campo por la 125, luego la ley de Matrimonio Igualitario, la lucha contra Clarín y la defensa del proyecto de Ley de Medios por mencionar algunos hechos, fueron el alimento para que jóvenes se sumaran a La Cámpora siendo hoy sus representantes importantes referentes dentro del equipo de colaboradores de la jefa de Estado.

Es habitual ver en los principales despachos de la Casa Rosada al secretario general de La Cámpora, Andrés "El cuervo" Larroque y aunque no ocupe ningún cargo en el Gabinete nacional, es un hombre de consulta de los principales ministros

El mismo caso ocurre con Juan Abal Medina que hasta hace un año atrás pocos sabían bien cuál era su cargo en el Gobierno. Fue Néstor Kirhcher quién lo suma a su pequeño grupo de colaboradores y comienza a tener más trascendencia su figura cuando, lo nombra jefe de campaña para conducir la campaña electoral para el 2011. Ante el fallecimiento de Kirchner es rescatado por Cristina que al poco tiempo lo nombra al frente de la Secretaria de Medios y Comunicación.

"Creo que ese debe ser mi rol: un puente entre las nuevas generaciones y las anteriores y como yo, que tomamos la posta de otros y seguimos adelante para construir esta Argentina que estamos viviendo entre todos.", aseveró Cristina provocando la ovación de los militantes que ayer colmaban el Salón de los Patriotas de la Casa Rosada. ¿Ese "puente" significará que el vicepresidente sea Juan Abal Medina? .

Quienes descartan esta nominación argumentan que justamente por su juventud carece de la "cintura política" para manejar la Cámara alta. En tanto, quiénes no lo descartan explican que el kirchnerismo ganará en una gran mayoría de las provincias argentinas de donde el manejo del Senado no será un problema y rescatan que el actual secretario de Medios es un politólogo que si pueden alimentar y hacer crecer al movimiento kirchnerista.

Reconocen, que la Cámara de Diputados sí necesitará de un "viejo" político y allí ven con buenos ojos al actual jefe de Gabinete, Aníbal Fernández como presidente del bloque.

Los jóvenes kirchenirstas están convencidos que Cristina representa una nueva fuerza política que irá sumando a los "buenos peronistas". Esto explicaría la pelea con visos de expulsión que dan contra el titular de la CGT, Hugo Moyano y ciertos cuadros políticos como, por ejemplo, el ex gobernador de Córdoba, Juan Manuel de la Sota, con el cual finalmente no llegaron a un acuerdo.

Algunos, temen a estos "aires de renovación" golpee en la provincia de Buenos Aires. Confiesan con preocupación haber escuchado en cuadros de La Campora decir de Daniel Scioli que es un "hombre de derecha" y que por tanto no confían en su compromiso ideológico con este proyecto. En este contexto, aspiran a que el vicegobernador sea otro joven y aquí las miradas apuntan a Gabriel Mariotto, hombre de Lomas de Zamora que tiene una buena llegada también a los jóvenes. Mariotto es otro funcionario que fue ascendiendo meteoricamente en la consideración presidencial. Desde La Plata descartan la postulación como vicegobernador de Mariotto y deslizan los nombres del senador nacional José Pampuro. Ya no mencionan: a la ministra provincial Cristina Álvarez Rodríguez ni a los ministros Florencio Randazzo o Julián Domínguez.

"Siempre supe lo que tenía que hacer y lo que debía hacer; lo supe, inclusive, el 28 de octubre en este mismo lugar,
dijo Cristina, "lo supe cuando miles y miles, que pasaron por aquí a despedirlo por última vez, me gritaban "fuerza Cristina".

Esos jóvenes, dicen en el entorno de Cristina, son los que a su juicio mejor entienden el modelo de país que aspira a lograr. Es cierto, que a diferencia de Néstor, la jefa de Estado dio peleas más a fondo. Lo hizo contra el Campo, contra Clarín, contra grandes grupos empresarios, y ahora busca librar la "madre de las batallas": contra el status quo tradicional del peronismo. Esto explica que controla uno a uno los candidatos a diputados y senadores nacionales y provinciales.

Cristina sabe que esta batalla tiene un costo, pero está confiada en que los miles de jóvenes que se acercaron a la política la acompañen en esta pelea y cree en la militancia y el voto popular y no tanto en los "tradicionales punteros".

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