"Hola... ¿cómo están?", escribió a 18.54 la presidente Cristina de Kirchner rompiendo el silencio después de 45 días. Ese mensaje remitía al video que grabó su hija Florencia donde en un pequeño living la jefa de Estado habla de una manera informal a la población. "Hola, después de tantos días estamos de vuelta, en contacto"... dice mirando a la cámara vestida con una camisa blanca, unas calzas negras y un saquito. Continuó agradeciendo y presentó a su perro Simón. Se despidió diciendo: "Y ahora sí, ahora nos vamos a trabajar. Simón a dormir y yo a trabajar".
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Y vaya que fue se fue a trabajar, dispuso un cambio de Gabinete que, si bien había expectativas de que algunos integrantes dejaran su cargo, en las últimas semanas desde los despachos oficiales se comenzó a enfriar ese rumor. La novedad la informaría un par de horas después el vocero presidencial quien anunció la llegada del gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, a la jefatura de Gabinete y la promoción de Axel Kicillof a ministro de Economía.
El mensaje presidencial fue grabado antes que comenzara su actividad oficial. A las 17 horas recibió al ahora saliente Jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y le comunicó su decisión. Si bien es cierto que mucho se habló en los pasillos de los despachos oficiales que sería reemplazado, no dejó de sorprender su salida sin destino.
Pasadas las 18 ingresó por la explanada de la Casa Rosada Abal Medina, quien saludó con una gran sonrisa a los periodistas acreditados a pesar de que ya sabía que ese era su último día como jefe de ministros. A esa misma hora Cristina continúo con su agenda y recibió a solas al vicepresidente Amado Boudou. Algunos, en el entorno presidencial, sostienen que Cristina aún conversa con Boudou temas de economía.
Temprano por la tarde en el Palacio de Hacienda se comentaba "hay clima de anuncios". El ir y venir de funcionarios con carpetas, teléfonos que sonaban, voces crispadas pidiendo cosas son los que dan la pauta que contrarreloj se trabaja en medidas para atacar alguno de los problemas que presenta la economía. Aunque, cabe reconocer que esa intensa actividad se notaba más en el área de Kiciloff.
La explicación se conocería a la noche cuando el vocero presidencial, Alfredo Scocimarro, anunció que el nuevo Ministro de Economía iba a ser Axel Kiciloff. Quienes lo conocen bien aseveran que Axel hubiera preferido permanecer en su cargo pero también afirman que jamás hubiera rechazado un pedido presidencial.
Kiciloff, tal como anticipó ámbito.com, mantuvo en las últimas semanas numerosas y largas reuniones con el futuro jefe de Gabinete y actual gobernador del Chaco, Jorge Capitanich. Esos encuentros eran "reuniones de trabajo" comentan en el Ministerio de Economía.
Cabe recordar que Kiciloff fue asesor económico de Capitanich cuando éste era senador y jefe de la Comisión de Presupuesto y Hacienda. "Se llevan muy bien", afirman quienes los conocen.
Es más, en dichas reuniones fueron definiendo una serie de medidas económicas y posibles cambios en el Gabinete que serán conocidos oportunamente, deslizan en la Rosada.
Cristina contará con un jefe de Gabinete que cuentan con varias ventajas: es contador, con un master en economía. Es un político, supo estar en el Congreso, y ejerció la jefatura de Ministros durante la presidencia de Eduardo Duhalde, "época difícil si las hubo" rememoran en la Rosada.
"Es un capitán de tormentas", lo definen, al tiempo que le reconocen una gran capacidad de trabajo. La necesidad que, por su salud, tiene la Presidente de delegar explica que haya elegido a Capitanich.
Con esta misma lógica se entiende la designación al frente del Banco Central de Juan Carlos Fábrega. Este bancario que hizo toda su carrera en el Nación es un hombre que supo ganarse la confianza de Néstor y de Cristina. Fábrega tiene buen diálogo con todos los miembros del Gabinete pero esto no significa que pertenezca a alguna facción. "Es un líbero, solo responde a Cristina", evalúan. Respetado en el sector financiero seguramente convivirá sin problemas con el nuevo ministro de Economía.
Mercedes Marcó del Pont nunca gozó de la total confianza de Cristina y además últimamente la ahora extitular del BCRA tenía problemas con todos los integrantes del Gabinete. Varios colaboradores le hacían llegar a la jefa de Estado sus cuestionamientos sobre cómo Marcó del Pont manejaba la política económica.
La tarea de Fábrega no será fácil, este lunes las reservas del Central se ubicaron en u$s 32.264 perdiendo unos u$s 236 millones, y en el Gobierno son consientes que debe detenerse este drenaje. El reemplazo del titular del Nación será el Juan Ignacio Forlón, actual titular de Nación Seguros, es decir un hombre de su confianza.
Kicillof está de acuerdo en que Argentina pueda volver a tomar crédito en el exterior. Avaló -aunque con algunas observaciones que le hizo llegar a Cristina- el acuerdo con el CIADI y considera correcto intentar solucionar la deuda con el Club de París y llegar a una solución con los acreedores externos.
Si bien mantenía ciertas diferencias de enfoques con Hernán Lorenzino, en líneas generales trabajaban en armonía. Esta es una de las causas que explicarían que la Presidente haya decidido que Lorenzino continúe manejando estos temas, creando una Unidad de Reestructuración de la Deuda, aunque dependiendo del ministro de Economía.
Otro argumento, es que Lorenzino hace tiempo que maneja esta problemática y cambiar de funcionario hubiera sido perjudicial para las negociaciones. También, y para que no parezca un enroque muy extraño: de Ministro pasa a manejar los temas de una secretaría (la de Finanzas) lo "premian" proponiéndolo como embajador ante la Unión Europea.
"Nadie está muy seguro en su puesto", comentan en los pasillos de los despachos oficiales, dando a entender que podrían continuar los cambios.
"Al final, Moreno se quedó, tanto que lo echan", afirmaban algunos empresarios no sin ocultar cierto pesar. Sin embargo, que continúe, por el momento, no significa que el secretario de Comercio vaya a seguir teniendo tanto poder, deslizan en la Rosada.
Además, hace ya un tiempo que las relaciones entre Kicillof y Moreno no eran muy cordiales. Se sostiene que Kicillof, entre otras decisiones que tomó Moreno, no estuvo de acuerdo con el congelamiento de precios y que, los militantes de La Cámpora cuando salieron a "mirar los precios" en realidad confirmaron que el congelamiento no funcionaba. Esta información en su momento, se la acercó el economista a la jefa de Estado.
En tanto, la salida de Yahuar era uno de los cambios que menos se dudaba, en el Gobierno no le perdonaron la mala elección que hizo en Chubut. En este cargo, la Presidente designó a un técnico, el actual titular del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Carlos Casamiquela.
Kiciloff pasó todo el día lunes desde temprano manteniendo reuniones con su equipo pero, desde varias semanas, venía trabajando en una serie de medidas económicas para atacar varios problemas, las complicaciones que trae el cepo, el problema de la inflación, el drenaje de las reservas del BCRA, en síntesis intentar que el "modelo" pueda continuar sin mayores tropiezos estos dos años que falta para la culminación del mandato presidencial.
El miércoles, el Día de la Soberanía, jurarán los nuevos ministros en el Salón Blanco de la Casa Rosada y no se descarta que Cristina los ponga en funciones.
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