San Luis, Mendoza y San Juan son tres provincias que en la división de territorios le han tocado resolver a Adolfo Rodríguez Saá por propiedad y vecindad. En su distrito, el ex presidente será candidato a senador nacional; el menemismo empuja para poner en San Juan al ex gobernador Jorge Escobar como cabeza de lista. En Mendoza hay más dificultades; es la tierra de operadores del peronismo como Juan Carlos Mazzón -tiene el poder partidario-, que se tironea con el hoy también oficialista Rodolfo Gabrielli, visitante frecuente del despacho de Julio De Vido, a quien asiste más de un mendocino. Un tercer sector, kirchnerista, recreará la alianza UCR-Frepaso colocando al actual superintendente de AFJP, Juan González Gaviola, como candidato a diputado en las listas de la gobernante UCR. El mandatario Julio Cobos está a la cabeza del lote de los radicales kichneristas y quiere dejar testimonio de esa relación con esta incorporación. «Paga» Kirchner, pero en realidad expresa una entente que ya hizo que este González Gaviola fuera entre 1999 y 2003 vicegobernador de Roberto Iglesias. El menemismo tiene una estrella en Mendoza, la ex ministra de Hacienda y ex diputada Ana Mosso, pero hasta ahora no ha recibido ninguna oferta para regresar al Congreso.
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• La Pampa. Este es un distrito donde el menemismo cree que sus militantes están encerrados en el closet y que despertarán como el gigante dormido cuando sea oportuno. Entre los menemistas no circulan nombres, pero sí manifestaciones de adhesión. Allí gobierna un amigo del menemismo como Carlos Verna y es senador otro hombre respetado por el menemismo como Rubén Marín. Tanta conciencia tienen los menemistas de sus efluvios que cuando se les pregunta qué van a hacer en La Pampa responden: «No queremos molestar allí a Verna ni a Marín». Es difícil hacer política con estas limitaciones.
• Corrientes es otra provincia con menemismo en el closet; allí está avanzada una charla con el ex gobernador Raúl Romero Feris («Tato», creador del Partido Nuevo, opositor de la entente peronista-radical que gobierna el distrito).
• Es también el caso de Misiones, donde la puja Rovira-Puerta dentro del peronismo deja pocos márgenes. Hay charlas con el ex diputado Héctor Dalmau y con un periodista llamado Roberto García con actividad en medios provinciales.
• Un proceso similar del menemismo como testigo de otra pelea interna del peronismo se da en Catamarca, adonde se queda sin espacio en la puja entre Ramón Saadi y Luis Barrionuevo que, para colmo, están en la oposición.
• Formosa. Allí hay un menemismo trabajando en la clandestinidad. El mejor amigo está inhabilitado por su actual desempeño como director del Banco Central; se trata del ex senador Ricardo Branda, formalmente alejado de las peleas partidarias.
• En distritos donde el menemismo ha sido siempre oposición aparecen nombres conocidos: Arturo Puricelli en Santa Cruz, Norma Miralles en Neuquén y Nélida de Manfredotti en Tierra del Fuego. Menos definición hay en Río Negro y Chubut, adonde sigue abierta la ventanilla de inscripción y no se ha formado aún cola.
• Capítulo aparte merece Santiago del Estero, un distrito con poco menemismo, pero donde acaricia los sillones del poder provincial. Gobernada desde siempre por el antimenemista Carlos Juárez, los seguidores del riojano tienen hoy a su mejor amigo en el gobernador radical Gerardo Zamora. Uno de los menemistas más conspicuos de esa provincia, Francisco «Pancho» Pesce, es hoy asesor del gobernador y otros hombres del sector tienen puestos en la nueva administración. ¿Será por eso que Néstor Kirchner demoró hasta la semana pasada, durante casi dos meses, recibirlo a Zamora? Sabe que el menemismo trabajó firme para que Zamora venciera en las urnas al candidato de la Casa de Gobierno, José Figueroa, infligiéndole a Kirchner la derrota en el primer test electoral desde que es presidente.
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