Jerusalén (AFP) - Una colona judía y un palestino murieron ayer en un rebrote de violencia en Cisjordania y en la Franja de Gaza, debilitando seriamente la anunciada tregua israelí-palestina, y alejando la perspectiva de una reunión entre el presidente palestino,Yasser Arafat, y el ministro israelí de Relaciones Exteriores, Shimon Peres.
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El gabinete de seguridad restringido israelí se reunió a última hora, presidido por el primer ministro, Ariel Sharon, para decidir la actitud a seguir, en particular, respecto de la reunión Arafat-Peres, que según el diario «Ha'aretz» podría realizarse el sábado a la noche.
Israelíes y palestinos se atribuyeron mutuamente la responsabilidad de las violaciones del cese el fuego proclamado el martes.
La dirección palestina se reunió en Ramalla (Cisjordania) y acusó a Israel de «sabotear» el cese el fuego decretado el martes por Arafat y pidió al Estado hebreo que «levante el bloqueo a los territorios, retire los tanques, respete el alto el fuego y ponga fin a la escalada militar».
La mujer de un colono judío murió, y su esposo resultó gravemente herido por disparos palestinos cuando circulaban en su coche cerca de Belén, Cisjordania.
En un comunicado, las Brigadas de los Mártires Al Aqsa, un grupo dependiente del movimiento Al Fatah que responde a Arafat, reivindicaron el ataque.
• Palestino muerto
En tanto, en la Franja de Gaza, un palestino murió alcanzado por disparos de soldados israelíes en un retén carretero cerca de la colonia judía de Kfar Darom. Según un portavoz del ejército, los soldados respondieron así a un ataque palestino, que poco antes había herido a cinco soldados israelíes en el mismo sector.
En tanto, el ejército israelí efectuó dos incursiones en zonas autónomas palestinas en la Franja de Gaza, arrasando con tierras agrícolas y destruyendo posiciones de las fuerzas de seguridad, para luego retirarse.
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