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Ambicioso: Provincia privatizará 10 aeropuertos y 5 rutas aéreas
Dos de estos destinos -Bahía Blanca y Mar del Plata-se activarán en los primeros meses del 2001. Los demás, en el resto del año.
Paralelamente, la agenda establece marzo, el gobierno llamará a licitación nacional e internacional para concesionar diez aeropuertos y aeródromos provinciales.
La pauta inicial incluye quince terminales aéreas pero la convocatoria se reducirá, en principio, a una decena: La Plata, Bahía, Junín, Olavarría y Gesell, entre otras. Monitoreada por Caselli, la Unidad Ejecutora Líneas Aéreas Privadas de Buenos Aires (LAPBA), que comanda el brigadier mayor Francisco Serrat, diagramó el proceso.
Allí se diseñaron los pliegos que ahora esperan el viso técnico y legal de los organismos provinciales.
En red
Apenas asumió como gobernador, Ruckauf empolló la idea de conformar una red aérea que en-lace las principales ciudades de la provincia con La Plata como punto neurálgico.
La prioridad, por entonces, fue rastrear inversionistas dispuestos a arriesgar sus capitales en un emprendimiento prácticamente inédito.
En rigor, por épocas algunas líneas unieron La Plata, Mar del Plata y Bahía, o las localidades costeras, jamás funcionó un circuito integral.
Eso pretende el gobierno: además de las ciudades más importantes, conectar otras como Villegas, Pehuajó, Pergamino, San Nicolás, Santa Teresita y Coronel Suárez.
El avance del proceso, en estos casos, depende de la inversión privada porque «es necesario poner en condiciones» los aeropuertos, explicó Serrat.
De todos modos, el esquema de licitación está definido y se hará en dos etapas:
Destinos. La concesión de los destinos aéreos no implicará el pago de canon ni aportes por parte de los privados. Incluso, podría pactarse un aval financiero del gobierno para que las empresas mejoren sus flotas.
Aeropuertos. Las terminales aéreas se privatizarán a cambio de un plan de inversiones para optimizar el servicio. Al margen, en caso de alcanzar una determinada rentabilidad, las empresas deberán derivar un porcentaje a la provincia.
Es decir, el gobierno no recaudará fondos extra e incluso hasta tendría que desembolsar algunos recursos para apuntalar a los privados.
Vínculos
Pero el propósito es otro: fracturar el centralismo de Capital Federal y vincular las regiones de la provincia entre sí.
Serrat pronosticó el éxito del plan: la provincia «tiene un importante potencial» en materia aérea, dijo en diálogo con este cronista.
A futuro, agitan una pretensión mayor: que Buenos Aires compita en el transporte aéreo hacia otras provincias y especialmente con los socios del Mercosur.

