20 de noviembre 2000 - 00:00

Ambicioso: Provincia privatizará 10 aeropuertos y 5 rutas aéreas

En enero próximo, Carlos Federico Ruckauf espera trepar a un avión y unir, a bordo de una línea aérea privada, una punta y otra de la provincia.

Podrá hacerlo si se cumple la pauta de concesión de un puñado de rutas aéreas que enlazarán ocho ciudades bonaerenses. La Plata, como ciudad capital, será el nexo.

Antes de fin de año, la provincia convocará a concurso de antecedentes a las empresas interesadas en explotar el circuito aéreo.

Al menos tres compañías, señaló el secretario general de la Gobernación, Esteban Caselli, explicitaron formalmente su deseo de participar del proceso.

El ambicioso plan de privatización de rutas y aeropuertos que promueve la administración Ruckauf marcha en paralelo con el que impulsa la Nación.

La primera etapa incluirá cinco rutas, todas conectadas con La Plata: Bahía Blanca con intermedia en Olavarría, Mar del Plata con extensión a Necochea, Villa Ge-sell, Junín y Tandil.

Dos de estos destinos
-Bahía Blanca y Mar del Plata-se activarán en los primeros meses del 2001. Los demás, en el resto del año.

Paralelamente, la agenda establece marzo, el gobierno llamará a licitación nacional e internacional para concesionar
diez aeropuertos y aeródromos provinciales.

La pauta inicial incluye quince terminales aéreas pero la convocatoria se reducirá, en principio, a una decena: La Plata, Bahía, Junín, Olavarría y Gesell, entre otras. Monitoreada por Caselli, la Unidad Ejecutora Líneas Aéreas Privadas de Buenos Aires (LAPBA), que comanda el brigadier mayor
Francisco Serrat, diagramó el proceso.

Allí se diseñaron los pliegos que ahora esperan el viso técnico y legal de los organismos provinciales.

En red

Apenas asumió como gobernador, Ruckauf empolló la idea de conformar una red aérea que en-lace las principales ciudades de la provincia con La Plata como punto neurálgico.

La prioridad, por entonces, fue rastrear inversionistas dispuestos a arriesgar sus capitales en un emprendimiento prácticamente inédito.

En rigor, por épocas algunas líneas unieron La Plata, Mar del Plata y Bahía, o las localidades costeras,
jamás funcionó un circuito integral.

Eso pretende el gobierno: además de las ciudades más importantes, conectar otras como Villegas, Pehuajó, Pergamino, San Nicolás, Santa Teresita y Coronel Suárez.

El avance del proceso, en estos casos, depende de la inversión privada porque «es necesario poner en condiciones» los aeropuertos, explicó Serrat.

De todos modos, el esquema de licitación está definido y se hará en dos etapas:

Destinos.
La concesión de los destinos aéreos no implicará el pago de canon ni aportes por parte de los privados. Incluso, podría pactarse un aval financiero del gobierno para que las empresas mejoren sus flotas.

Aeropuertos.
Las terminales aéreas se privatizarán a cambio de un plan de inversiones para optimizar el servicio. Al margen, en caso de alcanzar una determinada rentabilidad, las empresas deberán derivar un porcentaje a la provincia.

Es decir, el gobierno no recaudará fondos extra e incluso hasta tendría que desembolsar algunos recursos para apuntalar a los privados.

 Vínculos

Pero el propósito es otro: fracturar el centralismo de Capital Federal y vincular las regiones de la provincia entre sí.

Serrat pronosticó el éxito del plan: la
provincia «tiene un importante potencial» en materia aérea, dijo en diálogo con este cronista.

A futuro, agitan una pretensión mayor: que Buenos Aires compita en el transporte aéreo hacia otras provincias y especialmente con los socios del Mercosur.