25 de noviembre 2002 - 00:00

Avanza plan para que actúen las FF.AA.

El peronismo avanzará esta semana en un proyecto de ley para que las Fuerzas Armadas puedan actuar en la lucha contra el delito en todo el territorio del país, sin que sea necesario una declaración previa del «estado de sitio».

La iniciativa cobró fuerte impulso, tras la propuesta lanzada el martes pasado por el ex presidente Carlos Menem, y el claro guiño que en las últimas horas hizo Eduardo Duhalde, para rediscutir el tema si se modifica la ley de seguridad interior.

El proyecto será presentado entre el martes y el miércoles en la Cámara de Diputados por el bloque Azul y Blanco, que comanda Adrián Menem y posiblemente sea compatibilizado con un plan similar que fue esbozado por Franco Caviglia.

Hay dos datos que entusiasman a los impulsores de esta idea: un sondeo realizado dentro de las Fuerzas Armadas mostró la predisposición de las filas castrenses para actuar cuando sean convocadas. «Están capacitadas y entrenadas para hacerlo», dijo Menem.

La otra cuestión tiene que ver con la opinión pública: las encuestas revelan que siete de cada diez personas están a favor de que los militares participen de la lucha contra el delito.

Según entienden los legisladores menemistas, la actual ley de seguridad interior permite la intervención de las Fuerzas Armadas bajo circunstancias excepcionales y previa declaración del estado de sitio.

La pretensión del bloque de Menem, es quitarle a la mencionada ley esa característica de excepcionalidad y permitirle al Poder Ejecutivo disponer de todas las fuerzas de seguridad, a través de un decreto reglamentario.

«La idea es quitarle todo tipo de prohibiciones y que las Fuerzas Armadas puedan actuar abiertamente en la protección de los ciudadanos».

De todas formas, los legisladores insisten en que la ley de Seguridad Interior en sus artículos 31 y 32 permiten la intervención directa de estas fuerzas bajo modalidades ya determinadas.

Varias eran las alternativas que ayer se barajaban. Por caso, se pensaba desplazar a las Fuerzas Armadas a la zona de frontera para incorporar a la Gendarmería a los lugares de mayor conflictividad en materia de seguridad urbana.

Otra de las posibilidades era que fuerzas como el Ejército reemplacen a las Policías -sobre todo a la Federal-en los denominados «objetivos fijos», esto es: embajadas, mutual judía AMIA, o las mezquitas. O, bien se hagan cargo de los controles vehiculares, y operativos cerrojos extendidos en los principales puntos del conurbano bonaerense y hasta en la misma Capital Federal.

Se evaluaba, que esto permitiría recuperar y poner en las calles varios cientos de hombres de las fuerzas de seguridad urbana que hoy están prácticamente inutilizados.

•Reiteración

El viernes último Carlos Menem, en Bahía Blanca, remarcó su postura de adecuar la ley de Seguridad Interior a las «necesidades y exigencias» de la realidad por un delito que creció en forma estrepitosa con un alto índice de asesinatos de policías y de secuestros extorsivos.

Desde que Menem lanzó su plan contra el delito, en el gobierno de Eduardo Duhalde, se comenzó a estudiar la forma de contraatacar las expresiones del ex presidente.

La conclusión fue que no se debía rehuir el debate sino enfrentarlo.

Fue, entonces, el mismo Duhalde quien aceptó el desafío y dio a conocer la posición de su gobierno proclive a discutir una modificación a la ley de Seguridad Interior para permitir la participación de las Fuerzas Armadas en la lucha contra el delito.

Duhalde consideró que debe ser «analizada seriamente» la posibilidad de modificar la normativa, aunque se pronunció en contra en que los militares se desempeñen como la labor de un policía común. «No tendría ningún reparo si se puede legalmente. Habría que ver qué tipo de actividad podrían realizar», sostuvo el Presidente.

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