- ámbito
- Portada Principal
C. Rodríguez: "De la Rúa hoy depende de una promesa de Bush"

C.R.: Para que se entienda de qué estamos hablando: del uno a uno entre el peso y el dólar que es lo que dice la ley. Aparentemente ahora quieren introducir otro contenido a esa ley que no está en la norma y es que en realidad convertibilidad quiere decir convertir o poder cambiar la relación. Aquí hay un error de interpretación claro. La ley podría haberse llamado «ley de Pérez» que era lo mismo. Lo que hay que respetar es la relación uno a uno y no como la posibilidad de cambiar el tipo de cambio.
P.: ¿Pou lo interpretó bien?
C.R.: Pou y todos en la Argentina. El problema con todo esto es que toda esta discusión va en cualquier sentido, menos en lo necesario para solucionar los problemas de la Argentina. Son tácticas innecesarias para distraer a la opinión pública con peleas inoportunas.
Sin confianza
P.: ¿En eso incluye la discusión sobre el euro?
C.R.: Sinceramente no entiendo. A mí no me convenció de que era importante, y a los yuppies miopes. Yo y los miopes no entendemos por qué quiere liberar encajes por 3.200 millones de dólares que con seguridad se irán fuera del sistema y al otro día estarán depositados en otro mercado, porque hoy no hay confianza. Es otra medida inoportuna. En este tema y en el de Pou discutimos cualquier cuestión, menos lo importante: cómo vamos a crecer.
P.: ¿Y entonces, cómo vamos a crecer?
C.R.: A esta altura creo que Fernando de la Rúa depende de que se cumpla una promesa de George W. Bush y que haya respaldo financiero de Estados Unidos. Si esto finalmente se da, cosa que es posible, espero que no termine convirtiéndose en más deuda y menos ajuste.
P.: ¿Qué tipo de ajuste reclama?
C.R.: Simple, menos gasto público y menos impuestos. Las dos medidas en conjunto.
P.: ¿No es excesivo castigo un riesgo-país a 1.300 puntos?
C.R.: Creo que no. En algún momento los Bonex '82 se cotizaron a 20% de su valor. Lo que quiere decir la cifra es que es que no hay crédito para la Argentina.
P.: ¿Así vamos al default?
C.R.: Aparentemente, si no nos salva Estados Unidos, parece que sí.
P.: ¿Si esto se da, terminó Cavallo?
C.R.: No necesariamente. Lo que sí se terminó es la política de estabilizar al país con más endeudamiento. No nos engañemos, el gran hacedor de la deuda fue Domingo Cavallo; y espero que se haya dado cuenta de que esto terminó. Cavallo fue una alternativa a Ricardo López Murphy para que los políticos sigan consiguiendo créditos sin que hagan ajustes en el gasto.
P.: ¿Considera válida la alternativa de una dolarización?
C.R.: No en el sentido como se está discutiendo actualmente. Personalmente nunca propuse eliminar el peso. La salida es profundizar la Caja de Conversión, que sirve perfectamente sin necesidad de eliminar el peso. Todo esto previo acuerdo con el Tesoro de los Estados Unidos y la Reserva Federal. Es más, la medida de Cavallo de lanzar el euro hoy es lo que hace dolarizar más la economía.
Condicionado
P.: Según Cavallo su gestión está condicionada por los que quieren la dolarización y los que no.
C.R.: Cavallo hace mal en calificar entre los buenos y los malos. Están los que coinciden con Cavallo y los que no, y nadie puede decir que esto sea golpista.
P.: Igualmente la frase de Carlos Menem llamando a comprar dólares tuvo algo de irresponsable...
C.R.: Sarcásticamente podría decir que como Menem mandó a comprar dólares Cavallo mandó a comprar euros. Seriamente, creo que los ex presidentes deberían abstenerse de estos comentarios y recomendaciones sobre qué moneda comprar y cuál no, y dedicarse a los grandes temas como el ALCA y las reformas políticas.
P.: ¿Puede generar una corrida una frase como la de Menem?
C.R.: La gente no come vidrio. Pero es cierto que ahora cualquier cosa que le pase a la Argentina los políticos de la Alianza le pueden echar la culpa a Menem con razón.
P.: ¿Si se va Cavallo, es el abismo?
C.R.: Nunca es el abismo. Recuerde que cuando se fue Cavallo en el '96 al otro año el país creció 8,5%. Igualmente no es recomendable que Cavallo se vaya en estas circunstancias.


Dejá tu comentario