31 de marzo 2005 - 00:00

Dos abogados son los socios argentinos de chilena LAN

Finalmente, se develó la identidad de los socios locales que acompañarán a la chilena LAN en su emprendimiento argentino: se trata de dos abogados que desde hace años atienden los asuntos de la aérea en el país. Los letrados son Jorge Pérez Alati y Manuel Benítez, socios además de Mariano Grondona (h) y José Alfredo Martínez de Hoz (h), en el estudio que lleva sus apellidos. Varios de sus socios e integrantes, además, se iniciaron en el bufete que crearon Guillermo Walter Klein (h), Jorge Mairal y Emilio Cárdenas.

La composición de la nueva empresa, que se llamará LAN Argentina, tendrá en principio a Pérez Alati y Benítez con 51% de las acciones, y a la aérea de las familias Piñera y Cueto con 49%, reservándose éstos la conducción del «día a día» de la empresa. Según informó una fuente de LAN, la inversión inicial «rondará los u$s 4 millones», cifra que incluiría el monto que ha de pagarse a su dueño, Manuel Ziedi, por la aerolínea «de papel» Aero 2000, cuya principal ventaja es la de tener adjudicadas rutas, pero ningún avión ni deudas acumuladas.

Antes de comenzar a operar, LAN tiene no pocas tareas por delante. Una de ellas es obtener la matriculación local («LV») por parte de las autoridades aeronáuticas argentinas para los dos Boeing 737-200 (podrían ser tres) con los que en mayo quieren comenzar a volar a Mendoza, Bariloche y Córdoba desde Aeroparque.

También están gestionando el alquiler de un hangar en el Jorge Newbery.

Tal como adelantó este diario, la nueva LAN quiere realizar un vuelo diario a Miami desde agosto y llegar a diez vuelos de cabotaje diarios antes de que termine el año -incorporaríanotros 3 o 4 B737-200). Para la misma época aspiran a volar a Montevideo, Madrid y San Pablo; las rutas regionales las harían con máquinas Airbus 320 y las transatlánticas, con Airbus 340, esta última utilizada por LAN para volar de Santiago a Madrid y a Australia.

• Ubicación

Otro aspecto logístico que deberán resolver es dónde ubicarán a los entre 300 y 400 nuevos empleados administrativos que se incorporarán a partir del acuerdo con LAFSA. «Está claro que en nuestras actuales oficinas no hay lugar; estamos estudiando qué alternativa es la más conveniente», admitió la fuente. El allegado a la empresa reiteró que «todos los sueldos de la gente que era de LAFSA y acepte incorporarse a LAN Argentina serán pagados por nosotros, sin ayuda del Estado», y reconoció que aún no tienen claro cuántos de los casi 1.000 empleados de la empresa estatal fantasma se « reprivatizarán».

El comunicado distribuido ayer por la empresa indica que
«una vez concretada la adquisición, la compañía usará el nombre de LAN Argentina y será parte de la alianza LAN.

Cabe apuntar, además, que el estudio de Pérez Alati, Benítez, Martínez de Hoz (h), Grondona (h) y otros atiende los intereses en la Argentina de Cencosud, el holding chileno dueño de la red de shopping centers que encabeza Unicenter, más los hipermercados Jumbo y los Easy Home Centers.Su dueño es, como es sabido,Horst Paulmann.

La curiosidad es que su hermano, Jurgen Paulmann, se desprendió de todos sus activos en Chile vinculados al comercio minorista para apostar todas las fichas a la aerolínea Sky, que tiene menos de 20% del mercado aerocomercial chileno.

En el mercado aerocomercial se comentaba que la asociación con los dos abogados era
«una solución transitoria, para poder comenzar a operar lo antes posible», ante las dificultades que habrían encontrado los ejecutivos de LAN para hallar socios capitalistas. Esos mismos «mentideros» apostaban a que los letrados tendrían un «put» (opción de venta) que ejercerían una vez que aparezcan quienes acompañarán a los chilenos en una empresa que --obviamen tearrojará pérdidas operativas durante varios meses antes de comenzar a dar ganancias. La solución encontrada tampoco parece merecer objeción alguna de parte del secretario de Transporte, Ricardo Jaime, dado que le saca de las manos el candente problema de LAFSA -que cobró proporciones de escándalo nacional al conocerse los insólitos sueldos de su personal y la cantidad de «personal» incorporado post-Dinar y LAPA, que se sumó al escándalo de las «narcovalijas»- y además cumple con su objetivo de mantener cierto grado de competencia en el mercado aéreo argentino, hoy dominado casi por «default» del resto por Aerolíneas Argentinas. Ese objetivo, es obvio, fracasó patéticamente con la caída de Southern Winds, la empresa elegida «a dedo» por el gobierno para competir con AA a través de la concesión de subsidios.

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