Con dos bajas importantes se reunirán a partir de hoy los gobernadores peronistas en la provincia de Santa Cruz. No serán de la partida el cordobés José Manuel de la Sota y el santafesino Carlos Alberto Reutemann. El primero se disculpó diciendo que debe trabajar con su gabinete en el presupuesto provincial para 2001; en tanto que el «Lole» encargó su representación en el vicegobernador, el ruralista Marcelo Muniagurria.
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Con la excusa de la inauguración del aeropuerto internacional en las cercanías de El Calafate, el sábado por la tarde en Bahía Onelli, después de más de dos horas de navegación en lancha por Lago Argentino, frente al glaciar Upsala y en el Parque Nacional Los Glaciares, se reunirán para analizar qué respuesta terminarán dando a la propuesta del gobierno de un nuevo pacto fiscal. Sin embargo, ya hoy por la noche en El Calafate se irá avanzando en las conversaciones, que se anticipan ríspidas por la disparidad de opiniones, en particular las del dueño de casa, Kirchner, que disparó sobre el gobierno y sus propios pares, asegurando ayer que hay negociaciones por debajo de la mesa. Apuntó así a la distinta situación que se vive en las provincias, desde una Santa Cruz sin déficit hasta la maltrecha Buenos Aires, que reclama por deudas cruzadas con la Nación mientras el ministro del Interior, Federico Storani, maltrata deliberadamente a Carlos Ruckauf -lo calificó ayer por Internet de «oportunista» y bromeó asegurando que «no le compraría un auto usado»-, no se sabe si por las suyas o por encargo de Fernando de la Rúa.
Hasta anoche habían confirmado su asistencia Ruckauf, Gildo Insfrán (Formosa), Eduardo Fellner (Jujuy), Rubén Marín (La Pampa), Angel Maza (La Rioja), Carlos Rovira (Misiones), Juan Carlos Romero (Salta), Adolfo Rodríguez Saá (San Luis), Julio Miranda (Tucumán) y Carlos Juárez (Santiago del Estero). Además de los vices Muniagurria y el fueguino Daniel Gallo. Vocero de las interminables reuniones en el CFI, anoche Ruckauf confirmó que «está paralizada» la negociación con el gobierno por la firma de un nuevo pacto fiscal e insistió en el reclamo de los mandatarios peronistas para que la Nación acepte flexibilizar el congelamiento del gasto en las provincias.
El argumento del crecimiento demográfico vegetativo que se da en las provincias, en la atención de la educación y la salud, es el ariete que esgrimen las provincias contra el congelamiento del gasto que les propone el gobierno. Reutemann le confió al diputado Jorge Obeid (ex gobernador de Santa Fe y aspirante a sucederlo en el 2003 al «Lole»), que no piensa tomar un compromiso hasta el 2005, que excede la duración de su propio mandato. Una tozuda postura que el ex Fórmula 1 y uno de los presidenciables del peronismo ha reiterado en los últimos días.
Eduardo Camaño y Jorge Remes Lenicov admitían ayer que difícilmente el gobierno -Chrystian Colombo-acepte la propuesta hecha por los gobernadores, y que en todo caso recién la semana próxima habrá fumata.