La cantidad de menores detenidos por la Policía en la provincia de Buenos Aires por día pasó de 3,9 en 1997 a 18,2 durante el primer semestre de 2002. Es decir que en cinco años creció 367%. Sólo en el primer semestre de este año fueron detenidos 3.288 menores contra 3.441 de todo el año pasado, lo cual indica un incremento de 92%.
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Según el Centro de Estudio Nueva Mayoría, autor del informe, de mantenerse esta tendencia la cantidad de menores detenidos podría duplicar el registro del año 2001.
El informe comprende un análisis sobre la evolución del índice de detenciones de menores (uno de los más altos de la última década) y también una radiografía sobre los delitos más graves que los tiene como protagonistas.
En medio de esta situación de violencia en el Congreso circula más de una decena de proyectos de ley que propone reducir a 14 años la edad de imputabilidad de los menores, aunque también hay otros que pretenden castigar a los menores como adultos a partir de los 10 años. Se cree que la sanción de una norma de estas características ayudaría a reducir los niveles de violencia juvenil. Sin embargo, muchos abogados y jueces consideran que una ley de este tipo poco o nada resolvería el problema. En la actualidad, la ley vigente sancionada hace 83 años y otra que data de hace 22 prevé que el menor hasta los 15 años no es imputable de delitos. Entre los 16 y 18 años la ley permite acusar de delitos a menores, siempre y cuando sean castigados con penas mayores a los dos años.
Un dato para tener en cuenta es que el año pasado casi 40% de los detenidos en la provincia de BuenosAires por enfrentamientos armados con la Policía eran menores.
Según estadísticas oficiales, en ese año se produjeron 1.113 detenciones en enfrentamientos. De esa cantidad, 448 fueron menores. Otro dato alarmante: de 65.316 arrestos más de 14.800 fueron de menores de edad, es decir 23%.
Al respecto, el estudio de Nueva Mayoría arroja una comparación interesante: mientras en 1997 fueron detenidos 1.420 menores, en los primeros seis meses de este año el número trepó a los 3.288.
La estadística indica que de esa cifra 825 (25%) correspondió a menores considerados sospechosos de haber cometido un delito como homicidio, robo agravado por el uso de armas o asociación ilícita, mientras que los restantes 2.460 (75%) fueron acusados de otros delitos, como tentativa de robo, tenencia de armas de guerra o privación ilegítima de la libertad.
Otro de los aspectos que abarca el informe es acerca de los centros de detención de los menores en el ámbito de la provincia de Buenos Aires. Estos están clasificados de acuerdo con el tipo de delito: uno por delitos graves con 66 plazas distribuidos en dos institutos de máxima seguridad: el Aráoz Alfaro y el Almafuerte.
El segundo, abarca a 21 institutos que albergan actualmente a 440 menores, y el tercero comprende a 8 institutos con régimen abierto y 11 centros de contención que en conjunto tienen capacidad para alojar a 330 menores con causas penales.
La faltas de capacidad para alojar la creciente cantidad de menores detenidos que se está registrando obligó al gobierno bonaerense a habilitar cuatro nuevos institutos en las localidades de Ensenada, Navarro, Mar del Plata y Tres Arroyos.
Actualmente, y según informes de la Procuración de la Suprema Corte de Justicia Bonaerense y al Consejo del Menor bonaerense, los dos institutos de reclusión de máxima seguridad están ocupados por 66 menores acusados de delitos graves. De ese total, 30 están alojados en el instituto Almafuerte y 36 en el Aráoz Alfaro.
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