Se confunden los que piensan que la causa de la crisis es la debilidad del Presidente. Si el Presidente fuera todo lo fuerte que hace falta para ser todo lo socialista que él y su Alianza quieren ser, nos iría aun mucho peor.
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La experiencia de la Alianza demuestra que las políticas activas no sirven para estimular el crecimiento sino todo lo contrario (perdón Ubaldini por el plagio). La situación económica ha empeorado claramente respecto del último trimestre de 1999. Tampoco puede argumentarse que se implementaron las políticas activas incorrectas. Machinea fue por años el economista de la Unión Industrial y Cavallo es un reconocido neo-keynesiano. Ambos hicieron lo que pudieron y los resultados están a la vista: aumentó el déficit fiscal, cayó el PBI al nivel más bajo desde 1997 y el riesgopaís oscila entre 900 y 1.000 puntos. Falta ver qué sorpresa desagradable (pero previsible) nos depara el índice de desempleo de mayo.
• Colapso
El problema argentino no es la falta de crédito sino el colapso de la inversión. La causa fundamental es el bombardeo de señales anti-mercado y anticapitalismo que envían el oficialismo y algunos sectores de la oposición. No es posible liderar una sociedad con un mensaje basado en conspiraciones y resentimiento. Eso ha llevado a que la sociedad dedique su mayor esfuerzo a la búsqueda de culpables. Al tradicional sentimiento anti-yanqui se une ahora España, los operadores financieros internacionales y probablemente se les junte Brasil.
La economía, manejada con técnicas dignas del curanderismo neolítico, ha dejado el estancamiento para comenzar a caer. Cavallo ha hecho lo imposible para sacarles plata a los que aún tienen y dársela a los que no desean invertir, no porque no tengan plata sino porque no tienen confianza. Con un diagnóstico erróneo propio del keynesianismo más simplista, Cavallo está contribuyendo a desestimular la poca producción eficiente que aún nos queda.
En octubre, una Alianza inexistente será derrotada por un peronismo atomizado. La Argentina no tendrá líderes y la gobernabilidad será sujeta a su test más severo. Luego del triunfo de octubre prevemos una fuerte interna en el peronismo que lo forzará a buscar una identidad y un liderazgo. Es posible que esta lucha lleve a la división del peronismo.
• Equivocación
Las perspectivas de atomización del poder político y el erróneo diagnóstico de las autoridades económicas no nos permiten ser optimistas sobre la marcha de la economía. Nuestro pronóstico más optimista se basa en un regular segundo trimestre y un derrape en el segundo semestre para terminar el año con una caída promedio de -1,5%. Sin embargo, no descartamos una caída aún mayor en el PBI ya que la situación político-económica del segundo semestre es difícil de cuantificar, más allá del panorama negativo que se espera.
Se equivoca Cavallo: el problema no es la falta de competitividad sino la falta de confianza en la economía de mercado y en los principios básicos del capitalismo, uno de los cuales es la existencia de reglas claras, previsibles y parejas.
Se equivocan los que alaban a Cavallo como el mesías salvador que distribuye el maná de la competitividad. Una sociedad se salva o se condena por el esfuerzo colectivo, no por el de un solo hombre, por más que éste no se equivoque nunca.
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